En el ensayo “Smart. Internet: la investigación”, elaborado a partir de un análisis sobre el terreno en decenas de países, Martel desconfía de la superficie y se arriesga a concluir que la red no es única, sino “multipolar, fragmentada y descentralizada”. “Contrariamente a lo que pensamos, el riesgo de especialización y de reforzar los vínculos comunitarios ya establecidos existe y es muy grande en internet. La red refleja la vida, nuestra manera de vivir, y desde ese punto de vista nos cambia menos de lo que creemos”, ha aseverado el también autor del éxito de ventas “Cultura mainstream”.
Así, cada internet es un vehículo de autoafirmación de las comunidades, que pueden venir determinadas por el territorio, la lengua, la religión o la esfera cultural, entre otras.
