Los noticieros, los debates, las series y, por supuesto, los espacios de variedades y concursos que se emiten en directo repiten con insistencia sus “hashtags” para establecer un diálogo con los espectadores que les lleve a ser el “trending topic” del momento, es decir, el tema que más interés despierta en las redes sociales.
Esta es una dinámica que se ha consagrado este mes como la nueva vara de medir el éxito de un contenido en la pequeña pantalla, después de que la consultora Nielsen lanzara un “rating” que tasa el impacto que tienen las producciones televisivas en Twitter.
Esa estadística nació para complementar los tradicionales índices que contabilizan los millones de personas que ven tal o cual programa y demostró que no necesariamente los espacios que congregan a más gente ante el televisor son los más comentados.
El final de la serie del canal de cable AMC “Breaking Bad” lideró esa clasificación televisiva de Twitter en EE.UU. en la semana del 23 al 29 de setiembre, por delante de “The Voice”, de la cadena NBC, al que superó en 1 millón de tuiteos.
Los datos, sin embargo, no se tradujeron igual en millones de espectadores. “Breaking Bad” obtuvo 10,3 frente a los 14,6 millones de “The Voice”.
Paralelamente, Facebook ha comenzado a enviar de forma privada a NBC, CBS, ABC y FOX, las cuatro grandes emisoras en abierto de EE.UU., sus propios análisis sobre cuántos “me gusta” y comentarios generan sus contenidos en su red social.
Facebook aseguró que produjeron más de 5,5 millones de interacciones en sus páginas respecto al final de “Breaking Bad”, aunque esa cifra cuenta las veces que se hace clic sobre un “me gusta”, algo que no requiere la misma implicación que escribir un tuiteo.
“Twitter es quizá mejor para obtener una reacción inmediata, pero si se quiere establecer una relación a más largo plazo con el público, quizá Facebook sea la opción”, explicó el profesor Joonghwa Lee, especializado en publicidad interactiva de la Facultad de Periodismo de la universidad estatal Middle Tennessee.
Lee echó en falta que Nielsen se aproximara de una forma más cualitativa y no solo cuantitativa a sus resultados de Twitter, lo que ayudaría a entender mejor qué funciona y qué no en la pequeña pantalla.
Esa información sería de gran utilidad para las marcas comerciales y los ejecutivos de las cadenas, pero podría suponer un tormento para los creativos detrás de los programas, especialmente los dramas altamente serializados que actualmente ya sienten la presión de la audiencia en las redes sociales.
Los realizadores de “Covert Affairs” reconocieron que tuvieron que añadir escenas al final de la segunda temporada para responder a las constantes preguntas en Twitter sobre por qué el protagonista no podía recuperar la visión, mientras en “Vampire Diaries” se vieron obligados a explicar una acción de uno de sus personajes que resultó demasiado extraña al público.
Shonda Rhimes, responsable de series como “Scandal” y “Grey’s Anatomy”, insiste en poner límites al caso que se le hace a la gente, porque de lo contrario “nunca conseguiría escribir nada”, comentó.
Ante este panorama, los ejecutivos de las cadenas y las grandes marcas siguen tratando de averiguar cuál es el valor comercial de un tuit o un “me gusta”, y aunque todavía no se los tiene muy en claro, nadie de la TV quiere quedarse fuera de la conversación en internet, aunque solo sea por si acaso. (EFE)
