El aplauso del público después de cada espectáculo es uno de los tesoros más preciados que Ludmila (24) guarda en su corazón. A los tres años de edad comenzó a practicar el patinaje sobre hielo. Más tarde, a los cinco años, estudió danza clásica acentuando ya, de ese modo, su pasión por el arte desde temprana edad. A los 17 años tuvo la oportunidad de formar parte del Ballet Estatal de San Petersburgo sobre Hielo con el cual recorrió, hasta hoy, más de cien países. “El mundo es tan único y tan bello; muchas culturas, idiomas y tanta gente linda... el paraíso es el mundo”, expresa. Con el plantel de danza y patinaje realiza la gira por América Latina, que comenzó en Colombia, país natal del Premio Nobel Gabriel García Márquez, cuyo libro Cien años de soledad dejó fascinada a la artista, según cuenta. Continuando con el recorrido, partió rumbo a Ecuador, luego a Perú, después Chile y ahora llega a nuestro país para brindar un show único y demostrar, a través de sus coreografías, la tradición del ballet clásico ruso que transportará a los presentes a un lugar de hielo junto al Lago de los Cisnes. Ludmila, campeona mundial de patinaje artístico sobre hielo, cordialmente accedió a una entrevista en exclusiva para Nosotras antes de su presentación en Paraguay.
¿A qué edad se puso por primera vez unos patines? A los tres años de edad. Esta actividad ha sido mi vida desde pequeña y es lo que más me gusta hacer.
¿En qué momento se involucró con la danza clásica? Me dediqué a los patines sobre hielo desde los tres años y cuando cumplí cinco comencé a estudiar Ballet Clásico. Más tarde, a los 17 años, tuve la oportunidad de formar parte de la compañía de Ballet Estatal de San Petersburgo.
¿Tiene otros pasatiempos? Ninguno, solo me dedico al patinaje artístico sobre hielo.
¿Qué prefiere más, el patinaje artístico o la danza clásica? Realmente, mi vida artística comenzó con el patinaje sobre hielo, luego la vida me llevó a la danza clásica y ahora me dedico a la danza clásica sobre hielo. Ambos van de la mano.
¿Qué significa esta disciplina para usted? Es mi vida. La danza clásica, el hielo, el espectáculo y los aplausos son parte de mi existencia.
¿Cuál es su rutina diaria? Cuando estoy en casa entreno sobre hielo ocho horas al día, y cuando estoy de gira todo es muy cambiante. Hay jornadas de viajes con uno o dos shows por día, y en mi tiempo libre aprovecho para ir a museos o sitios de interés turístico, en el lugar donde estemos.
¿Cuántos países recorrió desde que se involucró en esta propuesta? No sé exactamente; más de cien naciones, es lo más seguro. Diez de los doce meses del año estoy viajando.
¿Qué es lo que más celebra el público cuándo los ve en la pista? Mis compañeros y yo dejamos el alma en el escenario, ponemos todo de nosotros, el corazón, la vida entera. Nuestros estudios nos han permitido brindar un espectáculo muy detallado y muy específico, por ello el público lo aprecia de la mejor manera. Además, nuestro espectáculo es muy novedoso y eso les encanta a todas las personas.
¿Es complicado trasladar al hielo las piezas de ballet? Es un gran trabajo. Nuestro coreógrafo, Konstantin Rasadin, es un maestro de maestros y él hace ver fácil lo difícil. Tenemos un grupo de gente muy profesional que nos permite desempeñar un buen trabajo con un resultado maravilloso.
¿Sufrió alguna vez un accidente sobre el hielo? Sí, muchas veces me he caído, he sangrado, me he roto un par de huesos, pero uno se recupera. Lo más importante es ponerme de pie nuevamente para continuar dejando el alma en el escenario y seguir escuchando los aplausos.
¿Qué dejó atrás para dedicarse a esto? Nada, esta es mi vida; no sé qué sería de mí si no patinara sobre hielo. Es mi pasión.
¿Conoce algo sobre Paraguay, cómo ve al país? Lo siento, no conozco casi nada, no tengo muchas referencias, pero estoy feliz de visitar un nuevo país, de llevar un poco de nuestra cultura y de robarme lo que más pueda de la cultura de ustedes. Estoy feliz por ir a Paraguay; será la primera vez.
¿Qué considera positivo de esta actividad, y qué es lo negativo? Lo positivo es toda la gente a la que se ha llegado con el espectáculo; cada persona que nos ha visto y a la que se le ha grabado en la mente un show lleno de magia; cada niño que ha sonreído viéndonos; cada momento de felicidad que le hemos llevado al mundo. Y lo negativo quizás sea tanto viaje, es muy difícil. Siempre uno debe estar con la maleta lista, con poco tiempo para la familia y lejos de casa.
¿Este trabajo le deja tiempo para otros proyectos? No. Esto no es un trabajo ni un proyecto, sino más bien es un estilo de vida.
¿Tiene proyectos a corto, mediano o largo plazo? Disfrutar lo que más se pueda de este paso por la vida, continuar llevando nuestro arte a todo el mundo y en un futuro seguir inspirando a mucha gente a que siga haciendo lo mismo que yo.
¿Pensó alguna vez a qué se dedicará cuando deje el patinaje? Nunca lo dejaré; es lo que he hecho siempre, es lo que hago y es lo que haré toda la vida. El ballet sobre hielo no es algo que practico porque sí, es toda mi vida.
¿Qué es lo que anhela más? Tener una familia, crear en la mente de cada persona un poco de cercanía al arte y seguir inculcando a la gente a que se aleje de cosas malas y opte por el arte.
¿Qué va a ver el público paraguayo durante el espectáculo? Un espectáculo de ensueño, un verdadero cuento de hadas, el Lago de los Cisnes sobre Hielo. Mis compañeros y yo dejaremos el alma en esas dos horas de show y con seguridad todos saldrán con una sonrisa en el rostro y un poco más de amor en su corazón.
¿Cual es su fórmula de belleza? La belleza está por dentro y se basa en que realices lo que realmente amas. Si eres feliz, la gente te verá como alguien feliz y esa es la mejor belleza que existe.
Cuando no está sobre el escenario, ¿cómo le gusta vestir? Lo más informal posible. Es bueno caminar por las ciudades que visito; por ello me encanta estar fresca, tranquila y con zapatos deportivos.
¿Qué piensa de su primera visita a Paraguay? Estoy emocionada, con ganas de conocer a muchas personas bellas y de llevar un poco de nuestro arte a Paraguay. Espero ver mucha gente en el teatro y poder compartir un momento mágico con todos.
La artista es sagitariana y comenta que, aunque no conoce mucho de la astrología, algunas personas le han dicho que los de su signo son muy viajeros. Además, Ludmila nombra a la cantante rusa Alla Pugacheva y la canción Chao Amigos como sus favoritas porque le recuerdan a su niñez, y su admiración es para los bailarines Mijaíl Barýshnikov y Svetlena Zakharova.
Patinaje y danza
El Ballet de San Petersburgo sobre Hielo fue creado por el coreógrafo ruso Konstantin Boyarsky en 1967. El artista, atraído por la belleza del patinaje y de la danza clásica, unió ambas disciplinas, dando origen a un espectáculo único. En la actualidad, el plantel de bailarines triunfa en su país de origen y en toda Europa con las presentaciones de obras clásicas del ballet universal, como el Lago de los Cisnes o La Cenicienta, en una pista congelada. Mañana se realizará la primera presentación del ballet en el Centro Cultural Paraguayo Japonés, y las funciones se extenderán hasta el martes 4 de junio. Son más de 40 artistas en escena en un show sin precedentes.
Texto jose.riquelme@abc.com.py
