Celebraciones hebreas

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Protocolo es cultura, tradición, cortesía y armonía, pero, principalmente, es respeto. Debemos conocer las diferentes formas de pensar del ser humano para entender, apreciar y, sobre todo, respetar todo tipo de festividades.

Hoy nos detendremos en dos celebraciones judías: el Brit Mila y el Bar o Bat Mitzvah.

Brit Mila: es la ceremonia de la circuncisión, también conocida como la entrada del niño a la comunidad judía, se efectúa ocho días después de su nacimiento, y difiere conforme con las costumbres asumidas por los judíos en la región geográfica que habitaban. Corresponde a todo padre obedecer este precepto bíblico o nombrar a un representante calificado para hacerlo en su nombre.

El origen de este rito, durante el cual el niño toma su nombre, se ubica en el Génesis 17: 1-14, en el que Dios ordena a Abraham que él y todos sus descendientes se circunciden, como señal de pacto entre Dios y Abraham.

Al acontecimiento, que puede darse en la casa, una sinagoga o en el sanatorio donde nació el niño, sigue un festejo muy alegre, que usualmente es un brunch, pues el Brit Mila siempre es en la mañana. Si fue en una sinagoga, los amigos, familiares e invitados visten acorde con un oficio religioso. Ellos, con yarmulkes o sombreros, según el acto sea ortodoxo, conservador o reformista; ellas, a veces, deben cubrirse la cabeza.

Las invitaciones para el Brit Mila se realizan por teléfono, inmediatamente nacido el bebé.

Bar o Bat Mitzvah: el Bar Mitzvah para los varones y el Bat Mitzvah para las niñas es la ceremonia que inserta al joven judío como miembro maduro en la comunidad judaica y equivale a la confirmación cristiana. De acuerdo con el calendario hebreo, un niño alcanza su mayoría de edad religiosa al cumplir 13 años y la niña, a los 12.

El servicio se consagra de una manera muy especial: se envía las invitaciones por escrito, con 15 días de anticipación. La ceremonia religiosa se desarrolla en la mañana del primer sabbath (sábado) con posterioridad a que el o la joven haya llegado a los 13 o 12 años, y puede desplegarse en los salones para eventos sociales de la sinagoga. A la misma sucede la fiesta con familiares, amigos de los padres y compañeros de colegio del joven. Eso sí: solamente asisten quienes recibieron la invitación.

Es tradición que los invitados lleven un obsequio apropiado para jóvenes. Este podría ser una joya, un libro, equipos electrónicos, entre otros, y se permiten regalos en efectivo. Es importante recordar que en el sabbath (desde la noche del viernes hasta la del sábado) está prohibido que la persona judía dé o reciba presentes. Lo ideal es entregarlo antes o después, pero no en el sabbath.

La recepción puede ser en la residencia, un club, restó, un salón de hotel u otros sitios, y puede servirse bufé, almuerzos u otros.

Es conveniente siempre contar con música, sea una orquesta o un DJ, ya que se trata de una festividad juvenil.

Feliz fin de semana.

Hasta la próxima entrega.

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