Decile adiós a los mitos

Este artículo tiene 14 años de antigüedad

Por Valeria Cabrera - vccabrera@abc.com.py

 

El cabello

Cortarse el pelo hace que crezca más fuerte.

A menos que cuides tu cabello como lo hace una top model, la falta de un buen corte provoca que las puntas se vayan abriendo. Por lo tanto, aunque tu propósito sea dejarlo crecer, es necesario repararlo despuntándolo aproximadamente cada seis semanas.

No hay que lavar el pelo graso en exceso.

Un cabello graso que no se lava será, sencillamente, un pelo sucio, y además corre el peligro de sufrir problemas de caída, dado que el sebo puede bloquear la salida del folículo piloso y ahogarlo. Si tu cabello es muy graso, lo mejor es lavarlo a diario con productos específicos. No hace falta llevar el champú a todo el largo del cabello: con concentrarte en la raíz y dejar que la espuma que cae lo limpie al medio y en las puntas, es suficiente.

Enjuagar el cabello con agua fría hace que brille más.

El agua fría puede ayudar a cerrar sus poros, pero no afecta la cutícula capilar del mismo modo. El cabello puede verse un poco más brillante, pero solamente por poco tiempo, y no quiere decir que se ponga más sano. La única forma efectiva de mantener el pelo brillante es consumiendo alimentos altos en proteínas, incluyendo ácidos grasos omega, utilizando un champú clarificante una vez a la semana y aplicando un acondicionador nutritivo en cada lavado.

El pelo rebelde es indomable.

El pelo rebelde es grueso, fuerte, abundante, se ondula o encrespa con facilidad y sufre mucho de estática. Pero el cabello más rebelde puede domarse si le das los cuidados necesarios durante un tiempo prolongado: aplicate geles, espumas, ceras y tratamientos para suavizarlo.

Arrancar las canas hace que te salgan más.

Este es definitivamente solo un mito. El cabello se convierte en canas como parte de un proceso natural del envejecimiento y algunas personas experimentan este proceso antes que otras. Lo que sucede es que después que vemos la primera cana, nuestro cerebro está predispuesto a ver canas, por lo que comienzan a notarse con mayor frecuencia.

La calvicie es un mal masculino.

Al menos una vez en la vida más de la mitad de las mujeres sufrimos espectaculares caídas de cabello. Los cambios hormonales, una nutrición desequilibrada, el estrés, los nervios, la fatiga o el exceso de tintes y permanentes afectan negativamente al cabello. Una visita al dermatólogo puede ayudarte a solucionar este problema.

El cabello teñido es más resistente al sol.

Al ser decolorado, se destruyen sus pigmentos naturales para sustituirlos por otros artificiales pero más débiles. Por lo tanto el cabello teñido tiene menor resistencia al sol, sufre más los efectos de la luz y pierde el color con facilidad. Te recomendamos cubrir tu cabello al exponerte al sol, y además usar champús y acondicionadores intensivos que protejan el color.

Cepillarse el cabello 100 veces por día lo deja más sano y brillante.

Al contrario de la creencia popular, no es necesario establecer una relación obsesivo-compulsiva con tu cepillo a fin de mantener el cabello sano, aunque cepillarlo estimula el cráneo y distribuye los aceites que le dan brillo a toda la melena. Lo de las 100 cepilladas al día es un cuento de comadres. Con dos o tres cepilladas al día bastan para mantener el pelo brillante y flexible. Si lo tenés rizado y querés evitar la estática, cepillalo antes de ducharte, tu cabello correrá menos riesgos de enredarse cuando lo laves. Los mejores cepillos son los que combinan cerdas de jabalí y de nailon; las primeras mantienen lisas las cutículas del pelo, las segundas las desenredan.

El cutis

Es bueno cambiar seguido de productos.

No es cierto que la piel "se acostumbre" a una crema determinada y que por tanto haga falta cambiar de tratamiento para obtener verdaderos beneficios cosméticos. Si te aplicás muchos productos distintos en tu piel, podés llegar a asfixiarla y abrir sus poros. Lo mejor es evitar cambiar constantemente de productos. Usá el mismo producto por lo menos dos meses seguidos para ver sus efectos, siempre y cuando tu piel no sufra ninguna alergia.

Los cosméticos no caducan.

Los productos de belleza están protegidos de la contaminación con conservantes, pero aun así el paso del tiempo los daña y no duran eternamente. Generalmente sirven de tres a cinco años, como máximo. Si notás que cambian de color, olor o textura, ya no sirven. No los uses porque pueden ocasionarte reacciones alérgicas.

Si te maquillás demasiado, podés estropearte la piel.

Mentira. Si el maquillaje es elegido correctamente y se retira todas las noches como es debido, no daña la piel; por el contrario, muchas veces la protege de las agresiones externas.

Los antioxidantes retrasan el envejecimiento.

Los suplementos vitamínicos por vía oral que evitan la oxidación natural de la piel logran retrasar el envejecimiento prematuro, pero no el envejecimiento natural.

Los tónicos resecan y opacan el cutis.

Los tónicos faciales de hoy no son como las antiguas lociones astringentes formuladas con alcohol. Las versiones más actuales contienen agentes hidratantes como glicerina, aloe vera y aceites esenciales que realmente cuidan tu piel. Son ideales para usar después de la emulsión de limpieza y antes de tu tratamiento habitual, porque acondicionan el cutis para que actúe como una esponja: cuando la piel está más suave, absorbe mejor el producto.

La cafeína reseca el cutis.

Las bebidas que te ponen pum para arriba, como las gaseosas colas, las bebidas energizantes y el café son vasoconstrictoras, es decir, estrechan los vasos sanguíneos, lo cual hace que lleguen menos fluidos a tu piel. Eso implica que tendrás más líneas de expresión, en especial alrededor de los ojos. La piel de esa zona es más finita, por eso los efectos son mucho más visibles ahí. Un dato más: si tenés el estómago vacío el cuadro empeora, así que tratá de comer algo antes de consumir cualquiera de estas bebidas.

Los labios delatan la edad.

Su deficiente capa córnea y la carencia de una película hidrolipídica y de melanina impiden que se puedan defender de las agresiones externas. Están rodeados de músculos y fibras elásticas que facilitan sus continuos movimientos. Por eso envejecen rápidamente, se llenan pronto de diminutas arrugas y tienden a caerse. Por suerte, cada vez hay más productos específicos para los labios y el área circundante que ayudan a mantener su lozanía.

Hasta los treinta no hay que usar cremas antiarrugas.

No es del todo cierto, ya que una vez que notamos que las líneas de expresión se nos marcan, generalmente a partir de los veinticinco años, es recomendable utilizar una crema antiarrugas, sobre todo en el contorno de ojos que es donde primero se suelen marcar.

Aplicar hielo sobre la piel reduce el tamaño de los poros.

Nada puede hacer los poros más pequeños. El tamaño de los poros es el resultado de la genética y no de la temperatura aplicada sobre la piel. Algunas personas simplemente tienen poros más pequeños que otras.

La piel

Heredamos la piel de nuestra familia.

Diversos factores de nuestra piel están condicionados por la genética: el color, la capacidad de broncearse, el tamaño de los poros… Pero su aspecto real está mucho más condicionado por el estilo de vida. El fotoenvejecimiento (es decir, las arrugas y la flacidez provocada por el sol), el tabaco (la nicotina ahoga los capilares, deteriora el colágeno y perjudica seriamente la cicatrización), el estrés (la producción de hormonas relacionadas con el estrés aumenta el sebo cutáneo), la falta de sueño (lo que impide una correcta labor de reparación cutánea) o una mala alimentación son determinantes sobre la forma en que la piel envejece, independientemente de su genética.

El jabón es malo para la piel.

Si nos referimos a un jabón cualquiera, sin dudas. Pero hay jabones y jabones. Es totalmente cierto que los antiguos jabones eran como papel de lija para la piel, puesto que tenían un Ph elevadísimo y dejaban la piel tirante y seca. Actualmente existen otros productos nuevos capaces de eliminar la suciedad y el maquillaje sin agredir la epidermis ni eliminar todo el manto hidrolipídico. Lo importante es buscar jabones dermatológicamente testeados, formulados expresamente para limpiar con suavidad. Algunos están incluso enriquecidos con agentes que aportan nutrición extra.

Beber mucha agua asegura la hidratación de la piel.

Para ser sinceros, no. El nivel de agua epidérmico está regulado por otros mecanismos que no tienen mucho que ver con la ingesta, como el sebo que produzca la piel o el nivel de humedad del medioambiente. Mucho antes de que el agua llegue a la piel, ha pasado a prestar sus servicios al resto de los órganos del cuerpo. La mejor forma de mantener la piel tersa es usar una crema hidratante a diario, capaz de ralentizar la pérdida de agua transepidérmica y captar agua del exterior.

La mayor parte del daño cutáneo ocurre antes de los 18 años.

Mientras la amenaza del daño solar durante la infancia puede ayudar a las madres a aplicar reglas sobre el uso de protector solar durante las vacaciones, no es cierto que el daño solar se acumule más durante la infancia. Los niños tienden a pasar más tiempo al sol que los adultos, lo que puede explicar esta idea equivocada. Pero estudios recientes han demostrado que al alcanzar los 18 años, una persona solamente ha acumulado entre un 18 y un 23 % del daño solar que recibirá durante toda su vida. Además, mientras los hermosos bronceados se ven fabulosos en las adolescentes, probablemente no es más atractivo a medida que se envejece. En resumen: nunca es demasiado tarde -ni demasiado temprano- para detener el daño del sol en tu piel.

Si tomaste mucho sol, la piel no se recupera.

La piel tiene sus propios mecanismos de reparación que pone en marcha cada vez que lo necesita. Hasta las pieles más fotoenvejecidas se pueden recuperar de los estragos de la radiación ultravioleta si se mantienen a salvo de más agresión solar. Hay que usar protección solar todos los días de forma rigurosa y, por la noche, aplicar cremas y sérums que contengan activos con capacidad demostrada de reparar la piel, como el retinol o la vitamina C.

El cuerpo necesita del sol para producir vitamina D.

Es cierto, pero solo necesitás de 10 minutos de sol para generar suficiente vitamina D cada día. Esa exposición no tiene por qué ser sobre tu cara y es importante que ahí uses un protector adecuado. Si sos alérgica al sol o no te gusta exponerte, podés tomar un suplemento de vitamina D. Esto evita que tu cuerpo tenga que generarla y actúa rápidamente.