Cada mañana emprende sus actividades laborales en su taller. Al trabajo de artesanos aborígenes de distintas etnias del Chaco y de la Región Oriental, aplica su creatividad y buen gusto. María Eugenia se esmera creando objetos decorativos y muebles. Madre de dos hijos, es propietaria de Kenya, un espacio para admirar y valorar los productos hechos por manos nativas.
“Viajando por países sudamericanos, observé encantada los trabajos que lograban fusionando la artesanía autóctona con materiales decorativos, y me decidí a crear productos similares. Con el tiempo obtuve artículos de calidad, resultado de la unión de mis diseños con la labor en conjunto de nuestros indígenas”, sostiene y opina que a la mano de obra nacional solo se la debe orientar, proporcionar criterio y guiar en las terminaciones de las piezas, así como innovar en las combinaciones con diversos materiales.
Una vez diseñado el artículo, explica a los indígenas con quienes trabaja la tarea que realizarán. “La sensibilidad y sencillez de estas personas me cautivó. Si uno se desenvuelve con ellas honestamente, se logran maravillas”. Su objetivo es un producto cálido con identidad propia y, por supuesto, que sea agradable a la vista.
Veladores, veleros, portaplanteras, bandejas, servilleteros, figuras decorativas, hamacas, diseños de animales, arcos, flechas, espejos, mesitas, muebles de apoyo, sillones, pufs, entre otros, son algunos de sus diseños, y los elementos recurrentes en sus obras realizados con cerámica, madera, vidrio, hierro y aluminio, y los tallados en madera.
Lo más satisfactorio para esta creadora que basa su inspiración en el arte nativo es notar que cuando la gente observa los trabajos queda admirada y maravillada. “Generalmente, piensan que mis trabajos son de Indonesia o Filipinas, no pueden creer que sea un producto nacional”, sostiene.
De la fusión del arte indígena con el decorativo moderno resultan estos trabajos característicos de nuestra tierra.
“Uno de mis objetivos es que mis productos lleguen al exterior”, revela.
Emprendedora, creativa y entusiasta, Eugenia proyecta realizar a mediados de año una exposición de los muebles que ya son su sello nacional. Ahora persigue como meta que sus trabajos sean reconocidos en el exterior.
