El halago de que nos hayan tenido en cuenta para compartir o protagonizar, según sea el caso, un momento de distensión es un gesto que amerita el mejor de nuestros comportamientos dentro de las normas de las buenas costumbres, considerando que, en un futuro no muy lejano, corresponderá retribuir esta gentileza con otra invitación.
Al confeccionar una lista de invitados, conviene incluir a personas compatibles, con intereses y gustos afines, para que la cita sea lo más agradable posible.
Tips para invitar por escrito
- Precisar los nombres del o los invitados y del o los que invitan.
- Aclarar si es con o sin cónyuge.
- Si se dirige a un matrimonio, el sobre llevará el nombre del caballero seguido del de la dama (esposa o acompañante).
- Definir si se convoca a una recepción, un cóctel, un brunch, una cena, un baile, etc.
- Enunciar qué se celebra: una boda, un cumpleaños, alguna fecha especial, una inauguración, un homenaje a qué o a quién.
- Detallar la localización del local; si es de acceso complicado, se incluirá un mapa.
- Indicar la tenida al pie izquierdo de la nota de invitación.
- La tradicional petición francesa Répondez s’il vous plait (RSVP) o “Sírvase contestar” deberá leerse al pie derecho de la tarjeta, con un número de teléfono.
El cuándo depende...
Se recomienda remitir las invitaciones con 20 días de anticipación; lapso que se amplía a cuatro semanas si se trata de una boda. Ahora bien, para una ocasión importante se cursa invitación tres semanas antes, mientras que para un acto de corte empresarial basta una previsión de dos semanas.
Un aspecto que no debiera ser desatendido es el diseño de la invitación, pues este denota el nivel de la convocatoria.
El turno de los más chiquitos
Lo ideal es enviar una tarjeta cuyo texto detalle fecha, lugar, hora, edad que alcanza el cumpleañero, tiempo de duración de la fiesta y número telefónico.
Recuerda: “Hay momentos irrepetibles en la vida, pero al compartirlos con las personas caras a nuestros afectos se vuelven inolvidables”.
Hasta la próxima entrega.