La decoración de una mesa

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Decorar una mesa para una cena o almuerzo especial es todo un arte que requiere de un tiempo prudencial y unas gotas de paciencia.

Una vez convocado un almuerzo o cena, se debe elegir el estilo, según el tipo de encuentro. De ser formal, los tonos blancos y las líneas finas primarán en la mesa; en cambio, en una velada romántica se imponen colores más sutiles, como rosas suaves, rojos o celestes. Una cena familiar puede presentar un estilo más rústico, con marrones y accesorios en madera.

La deco afina una puesta. Una mesa elegante no es una recargada. Evitemos adornos muy voluminosos que aíslen a los invitados. Calculemos el número de personas y el espacio en las mesas para establecer con qué lugares se cuenta para la deco. Los centros de mesas no deben tapar a los invitados; deberían de ser muy bajos, para permitir una conversación fluida. Si la opción es recurrir a centros de flores, estos no serán perfumados, pues pueden interferir con el aroma de la comida y bebida. No descuidemos que la comida no solo ingresa por la boca, sino también por los ojos y el olfato. A diferencia de los centros florales, es posible emplear elementos decorativos en función del tipo de comida y el lugar en el que se da el evento. Podrían ser arreglos con frutas, esculturas, candelabros, velas u otros. Un detalle de cuidado: los candelabros y velas son exclusivamente para la noche. Estas deberán ser blancas o marfil y se las enciende una vez que los invitados hayan tomado asiento. En expresas ocasiones, como Navidad, se permiten velas de color rojo o verde; para Año Nuevo, doradas y plateadas, por ejemplo. Todas deberán ser de cera inodora.

Cada objeto en su lugar

- Manteles: para la noche, se recomiendan los de un solo color; utilizar un mantel de base o muletón, superponiendo manteles, cubremanteles y camineros para complementarlos.

- Platos: si llevan un logo o firma, deben quedar hacia arriba. Se ubica un “plato de sitio” y encima los más pequeños, así la mesa queda más vestida. Si se servirá sopa, se añade un plato hondo o taza de consomé.

- Cubiertos: tenedores a la izquierda, cuchillo y cuchara (el primero del lado del plato con el filo hacia adentro y la segunda, fuera). Los cubiertos de postre se colocan encima del plato.

- Copas: van así: agua, vino tinto y vino blanco; en ese orden. La copa de champán se coloca en la mesa únicamente si esta bebida se servirá desde el plato de entrada hasta el postre; si no, el champán ya viene en la copa y en bandeja a la hora del postre.

- Botellas y jarras: las botellas no se asientan sobre la mesa, pero en comidas poco se pueden colocar las jarras. Contar con servicio de mozos, las botellas reposan sobre una mesa auxiliar, al costado, de la cual se deberá ir sirviendo. Las botellas sobre la mesa no solamente quedan desatinadas, sino que obstaculizan la vista y la conversación.

Buen apetito.

Hasta la próxima entrega.

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