Soy un laburante

Este artículo tiene 13 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Nació en Tigre, provincia de Buenos Aires, Argentina. Es el tercer hijo de siete hermanos y desde los 14 años hizo todo tipo de trabajos, desde jardinero a quiosquero. Antes de instalarse en Paraguay, vendía publicidad para la tevé. Tiene dos hijos con su esposa, Patricia Dávalos, y es organizador de grandes conciertos.

¿Cómo empezaste en la organización de conciertos? Fue de a poco y con suerte. Empecé con lo latino. Vi que el reguetón funcionaba y lo traje a Sudamérica. Así hice shows con Wisin y Yandel, Daddy Yankee y Don Omar. Después conocí a la gente de Aventura, que nunca había venido a Sudamérica y fui el primero que los trajo a la región. Aventura y Wisin y Yandel me permitieron tener el capital para traer a otras bandas. Cuando percibí que el reguetón estaba cayendo, traté de buscar otro género. Apunté a Luis Miguel y lo trajimos. Buscando otro tipo de artistas, funcionó lo de Miley Cyrus; esa fue la carta de presentación afuera para emprender el camino hacia los shows con artistas anglos.

¿Qué concierto fue por casualidad? Un día, me crucé en el aeropuerto de Ezeiza con una señora que era amiga de mi papá y me preguntó qué estaba haciendo. Le comenté que estaba trabajando en ventas y que iba a Paraguay. Me contó que estaba en Argentina para acompañar a Alex Ubago. Ella es chilena, vive en España, y es mánager de artistas como Alejandro Sanz y la Oreja de Van Gogh. Luego negocié durante seis meses con ella y en noviembre del 2004 hice mi primer show. Funcionó muy bien. Hubo mucha gente; también hubo desprolijidades que fueron normales para ser el primer show, porque no sabía mucho de esto. Casualidad y suerte me acompañaron.

¿Cómo fue el primer contacto con los grandes grupos anglos? Por email. Les escribí emails a los mánager y productores sin saber hablar inglés. Uso el traductor o le pido a alguno de mis amigos que me traduzca. Y cuando me llamaban por teléfono, nunca atendía; les devolvía la llamada cuando me acompañaba alguien que supiera hablar inglés.

¿Qué concierto te gustó más? Para mí, el más lindo de todos, el que más me gustó fue el de Guns and Roses, que también fue una casualidad, ya que primero señé para Aerosmith y se me cae el show porque no querían agregar más fechas. El que me vendió Aerosmith me propuso que traiga a Guns and Roses. No quería porque Axl Rose tenía malos antecedentes. Finalmente, me convenció y acepté con la pregunta de qué pasaría si surgía en último momento lo de Aerosmith y me dijo que si surgía, que hiciera los dos. Así fue como Aerosmith canceló Chile para venir a Paraguay.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

¿Cuál fue el momento más crítico en esta actividad? Sin lugar a dudas fue cuando se rompió el diente Steven Tyler. Estuve en la habitación de él y estaban todos reunidos esperando que vuelva del hospital. Allí entendí algo de cancelar, entonces le pregunté a uno de los que hablaban español si pretendían cancelar y me dijo que sí. En ese instante, me puse a llorar. Les dije que no, que perdía credibilidad, nunca más iba a hacer un show en Paraguay. Todos trataron de consolarme con el tema de que se me pagaría si se cancelaba el show, pero yo les decía que no era por la plata, sino por la credibilidad. Entonces vino Joe Perry, me tocó la espalda y me dijo que me quede tranquilo que él iba a hacer que se haga el show. Después volvió Tyler, se reunieron y decidieron hacer el concierto. Respiré hondo. Fue la peor tarde que pasé.

¿Por qué antes de Garzia no se animaban a venir los grandes artistas? No había antecedentes. El concierto de Miley Cyrus permitió que otros artistas anglos se animaran a venir, ya que tuvo una buena producción; al no haber antecedentes en Paraguay, no tenían la suficiente confianza en ofrecer su show aquí. Fue lo que me pasó con el mánager de Black Eyed Peas, a quien contacté en 2010. Me solicitó que empezara a hacer varios shows y le enviara las fotos. Así, cada vez que organizábamos algo le enviaba paso a paso el armado de cada espectáculo. Una vez que logré el objetivo de que el mánager dijera: “Ahora podemos ir”, me contó que iban a hacer un show en Brasil, en noviembre del año pasado, y me propuso que engancháramos a Paraguay en la gira. Previamente, estuvieron Guns and Roses y Aerosmith.

¿Hacés algún estudio de mercado para traer a los grupos? Es más por intuición. Veo lo que creo que puede funcionar y lo traigo. La erré un par de veces, pero la gente no se da cuenta de eso, no pueden saber si fue rentable económicamente, aunque el espectáculo tenga mucha gente. Este año no hay megaconciertos, entonces hay que lograr que los shows que vienen tengan buena convocatoria y que se conviertan en negocio, más allá de que no sean grandes. Un concierto mueve el turismo, la economía y da trabajo a mucha gente, entre 800 a 2000 personas. Lástima que no exista el más mínimo apoyo.

¿Tenés alguna cábala? Soy muy cabalero y creo mucho en Jesús. Cuando tengo que cerrar con un artista o algo me pongo las mismas zapatillas (calzado deportivo), tengo siempre la misma lapicera, y creo en todo eso de quien es yeta (mala suerte). Por ahí vino alguien a la oficina y me fue mal, entonces ese ya es yeta para mí. Está mal, pero así soy. Tampoco me corto las uñas de noche, respeto y practico todas las cábalas existentes. Con relación a los conciertos, en todos los que organicé, antes o en el día del show llueve. Me sucedió en Serrat-Sabina, Don Omar, Miley Cyrus, Ricky Martin; llueve siempre y eso para mí es un buen augurio, bonanza.

¿Qué representa para vos la familia? Cada vez que miro a mis hijos, me enamoro más de mi esposa. No sé cómo será en otras familias. No me imagino lejos de la mía. Gracias al apoyo de ellos y de mi suegro pude concretar los grandes shows. Este negocio es un sube y baja, y también es feo. En la oficina puede estar todo bien, pero cuando llegás a casa –que es lo que me pasa a mí–, mi esposa se da cuenta cuando estoy mal y me acompaña. Es el riesgo del negocio; uno busca siempre que le vaya bien, pero lamentablemente te puede ir mal. Esto tiene mucho de suerte. Igual llega el momento en que no querés hacer más nada porque es mucho laburo y es estresante.

¿Cómo te definís? Soy un tipo que no se la cree. No soy nadie. Uno simplemente es el nexo entre el artista y la gente nada más, porque el que vende las entradas, el que convoca a la gente y el que realmente se lleva los laureles o las maldiciones siempre es el artista. También me considero un buen padre y esposo. Soy un tipo muy sencillo, humilde, a quien le gusta laburar obsesivamente y soy muy desconfiado. El dinero es un mal necesario, pero sé perfectamente que cuando tenés plata se acercan todos, pero cuando te va mal, te das cuenta de que no hay nadie más que tu familia. Por eso trato de no confiar mucho en la gente, solo en mi familia y en la de mi esposa, que es la que tengo acá y que es mía también.

Nico Garzia asegura que muchas veces está tentado a dejar todo y montar un restaurante. Ama cocinar. Además de los conciertos, Garzia habilitó una empresa para comprar entradas on line (ticketshow.com.py). “Quiero seguir creciendo”, finaliza.

CONCIERTOS

Nico Garzia es responsable de traer al Paraguay a artistas de la talla de Sabina, Serrat, Luis Miguel, Black Eyed Peas, Aerosmith y Guns and Roses. También trajo, entre otros, a Ricky Martin, Nick Jonas, Demi Lovato, Bacilos, Julieta Venegas, Michel Teló, Ivete Sangalo, Noel Gallagher, y próximamente a Keane, Maroon 5 y Evanescence. Garzia deplora la falta de apoyo. “Todo es traba y un poco la ignorancia de la gente que cree que uno se hace millonario con esto. Hace falta apoyo a la cultura”, sostiene. Para el 2013 pronostica grandes conciertos. The Killers y Metallica están en la mira.