Tiempo de cosechas

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Los actos académicos solemnes, como las graduaciones, deben desarrollarse según las normas precisas y el manual de procedimientos de cada casa de estudios, conjugando formalidad con sobriedad.

Los orígenes del traje académico, como túnicas, birretes y borlas, se remontan al siglo XII, cuando las universidades empezaron a organizarse. Fueron las de Oxford y Cambridge, en la Inglaterra de Enrique VIII, las que establecieron las reglas de vestir en actos académicos.

Togas y birretes

La tradición de las togas y los birretes data de los albores de las universidades medievales, cuando profesores y alumnos acudían a estos para abrigarse en las salas de clase. Hoy, el traje de graduación es la toga y los birretes con borla –cuya implementación correcta es de crucial codificación–.

Esta indumentaria tiene sus reglamentos: la toga es una prenda negra igual a una túnica abierta, y se sugiere sobreponerla a un traje oscuro, y complementarla con zapatos negros y camisa blanca. Además, se podría indicar la presencia del escudo de la universidad, sea en el frente o la espalda, bordado en hilos con los colores respectivos de la casa de estudios.

La 23.a edición del Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española, define al birrete como un “gorro armado en forma prismática y coronado por una borla que llevan en los actos solemnes los profesores, magistrados, jueces y abogados. Se trata de un panel horizontal cuadrado fijado a un casquete, con una borla fijada a su centro. Sencillamente, es una pieza confeccionada en algodón, paño, rayón o seda negros, de cuatro o seis lados e idéntica cantidad de ángulos, con borla y flecos en raso del color de la facultad, y significa “distinción y protección en la mejora de la ciencia”. El uso de este accesorio, instituido por Oxford –cuyo diseño obedece a la forma de los libros–, data del siglo XVI y perdura hasta nuestros días. En los inicios, el tono del birrete respondía al título al que accedía el egresado. Actualmente, la mayoría opta por el negro. En quienes reciben el grado de doctor, el birrete, con borla y flecos, debe ir de acuerdo con el color asignado a cada facultad. A quienes no poseen un doctorado, les corresponde el birrete con botón y, quienes cuentan con más de un grado lucen cintas en la muceta y pueden elegir la tonalidad de la borla y del botón del birrete.

Como adorno universal, la borla presenta variantes en las culturas del mundo. Su aplicación conlleva un ceremonial especial, denominado “cambio del lugar de la borla”, y se da en el momento del acto en que es mudada de derecha a izquierda o viceversa, según cada institución. Esta práctica es una indicación visual de que la persona puede reclamar el título del grado académico que conquistó.

Dando continuidad a este contenido, en la próxima edición compartiremos invitaciones, programa y desarrollo de actos, discursos, entre otros. Recordemos: ¡tantos días de esfuerzos ahora son recompensados!

Hasta la próxima entrega.

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