Este año, cineastas celebraron el 50 aniversario del primer filme basado en las misiones de James Bond, conocido como el Agente 007, saga integrada por 23 películas proyectadas en la pantalla grande. Tres de ellas interpretadas por el británico Daniel Craig, quien confesó a la revista Rolling que en varias oportunidades quiso dejar de ser el 007.
Mientras, al otro lado del continente, Javier Bardem aceptó dar vida al malvado James Raoul Silva, en Skyfall, título seleccionado para esta reciente entrega. Desde el principio, los directores de la cinta posaron los ojos en el actor para formar parte de la familia Bond. Le ofrecieron un papel, pero él consideró que aún no era el momento correcto y rechazó la oferta. Esta vez supone que ese momento llegó y que es hora de involucrarse con un filme de acción. No es la primera vez que actúa de malvado; en No Country for Old Men, película con la que obtuvo un Óscar, como Mejor Actor de Reparto en el 2007, representa a un asesino contratado para recuperar un dinero.
Para el actor español, los villanos de hoy “son los que rescatan los bancos en vez de a las personas. Los que hacen que los bancos no piensen en lo que significa realmente un desahucio para tantos cientos de miles de personas. Desgraciadamente, esos villanos son reales, el mío es de ficción y forma parte del ocio y del entretenimiento. Ellos hacen mucho más daño que el que yo pueda hacer en este largometraje, desgraciadamente”, aseguró Bardem durante una conferencia de prensa en el lanzamiento de Skyfall, en Madrid, en octubre.
En la cinta, dirigida por Sam Mendes, Javier encarna a un ciberterrorista perverso y amanerado, con el cabello rubio oxigenado, mostrándose dulce y al mismo tiempo venenoso. Como aparece en pocas escenas, su mayor desafío fue construir la personalidad y el comportamiento del protagonista. Ante todo, el objetivo fue conseguir una historia para estar más próximo al espectador, crear un Silva cuya presencia incomode a Bond, “por eso buscamos ese look determinado”. Y, con esas características, durante la trama se logra que el agente secreto revele su fragilidad. La pareja de la oscarizada Penélope Cruz sostiene que nunca le creó incomodidad o temor alguno por cambiar de aspecto para actuar y más si su papel así lo requiriere.
Su actuación fue alabada por la prensa británica, ya que lo consideran como uno de los mejores villanos de la saga 007. Convenció a los críticos por su manera de canalizar la figura y demostrar una vez más que es un verdadero truhán.
Desde niño, a Javier siempre le gustaron las piezas de Bond, era un seguidor fiel. “Cuando era pequeño, fui con mi padre a ver a Sean Connery haciendo de James Bond. ¿Quién iba a pensar que algún día yo estaría en esas películas?”, declaró.
En todos los trabajos que el artista realiza es muy puntilloso, y ser un seguidor del agente le inspiró para enfocarse completamente en el personaje.
Medio siglo
Con 23 proyecciones, es posible que esta sea la mejor que se haya realizado de James Bond. Esta fílmica aventura comenzó en 1962 y hasta la actualidad mantuvo a sus fanáticos expectantes, aunque en cada entrega el tinte toma un escenario peculiar y las hazañas son diferentes. El primer director fue Terence Young, Guy Hamilton dirigió en 1964 y luego, Lewis Gilbert; después vinieron Peter R. Hunt, John Glen, Martin Campbell y Roger Spottiswoode. En 1999, se apropió de la ficción Michael Apted; tres años después, Lee Tamahori; en el 2006, Marc Foster y, por último, Mendes. Cada uno de ellos propuso una dinámica a través del tiempo, pero siendo fieles a la idea original. Luego de estrenarse en el Reino Unido y España, en los cines nacionales se exhibe desde el 2 de noviembre.
“De trabajo, todo; de mi vida privada, nada”
Muy conservador, revela que siempre escoge hablar de su carrera actoral y no de sus intimidades. Con su pareja actual, Penélope Cruz, tiene un hijo, Leo, nacido el año pasado. Prefiere mantenerse cerca de ella y es así que el español estrenó su estrella, instalada al lado de la de su mujer, en el Paseo de la Fama de Hollywood; algo que para él supuso una preciosa coincidencia. Durante la ceremonia, la actriz no apareció en el epicentro turístico del bulevar de Hollywood. Estuvo acompañado por sus compañeros de elenco de Skyfall: Mendes, Naomie Harris y Bérénice Marlohe.
