El criadazgo, una realidad nacional

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¿Sabías que el 45% de los niños y adolescentes de nuestro país viven en situación de pobreza? A raíz de esta problemática social, la práctica del criadazgo se hizo cada vez más frecuente. En su origen este hábito se veía como un gesto de cariño y solidaridad para con los más necesitados; hoy se lo considera como un acto de explotación infantil. ¿Se podrá eliminar esta costumbre del Paraguay?

Desde inicios de mayo la ONG Global Infancia lanzó una campaña con el fin de erradicar el criadazgo de nuestro país. Esta práctica que consiste en acoger a un niño/a y proporcionarle alimentos y estudios a cambio de que esta criatura ayude con los quehaceres domésticos, es muy común, ya que la situación de pobreza induce a los padres a entregar a sus hijos a personas con mejor posición económica, con la esperanza de que estos les proporcionen un futuro digno.

En sus inicios este hábito era considerado como un gesto de cariño y solidaridad para con los que poseen menos y, aunque en algunos casos, sigue siendo este el motor principal de la gente; también está otra cara de esta moneda, que es el abuso y los maltratos que reciben los criaditos además de la explotación laboral.

De acuerdo al último censo realizado a nivel país, en el 2004 existían alrededor de 60.200 niños y niñas que realizaban tareas domésticas. Esta cifra disminuyó significativamente a 46.000 en el 2013. Pero todavía es un número importante de menores de edad que se encuentran lejos de sus familias en condiciones poco favorables, en donde el abuso físico, psicológico y sexual suele ser el pan de cada día.

Esperemos que los programas del nuevo gobierno puedan eliminar la pobreza del país y, de esta manera, terminar también con el criadazgo, ya que todos los niños y adolescentes tienen derecho a crecer con sus familias, en un hogar digno y sin preocuparse por tener que salir a trabajar, sino al contrario, su única inquietud debería ser estudiar para llegar a ser un buen ciudadano y profesional.

Por Analía Almada (19 años)