A raíz del clima tropical en nuestro país, el mejor negocio podría ser la venta de hielo; a pesar de ello, encontrarlo es una odisea. Es infaltable el tereré en el colectivo, en la cancha, plaza, oficina, en casa de tus amigos o en cualquier otra parte.
Cuando pasa un heladero por la calle y le pedís un helado, en el momento en que llega a tus manos, ya solo tenés un cucurucho con jugo, “la magia del verano”.
¿Lago verde para bañarte en Sanber? No se preocupe, recuéstese en su hamaca bajo un árbol y disfrute de un sabroso chupa-chup.
Las expresiones que más se oyen en esta temporada son: “Vamos a tomar un helado, ami”, o “¿Tenés todavía tu piscina?, demasiado calor ya hace”. Famoso...
Típico del verano: pasás por una casa y ves a un señor sentado, todo mojado, y le preguntás: “¿Estás sudando mucho?”, y con sarcasmo te responde: “No, me tiré a la piscina”.
Algunos árabes dicen haber confundido el Chaco con el desierto de Sahara, ya que en la actualidad ambos tienen “el mismo clima y las mismas dimensiones”.
En este verano ya no necesitamos aromatizantes porque ya tenemos un perfume, el olor a mango que brota al mil por mil en el país.
Por las noches, no se olvide de preparar, para combatir el calor en caso de que se vaya la electricidad, la mejor arma: la pantalla.
Y atención, cuando esté descansando debajo de la sombra de un mango, no crea que se desata una lluvia de meteoritos; simplemente es la fruta que se le cae en la cabeza.
Así, con las altas temperaturas que estamos sobreviviendo, es mejor tomar el verano con humor y disfrutarlo para no convertirnos en plagueones.
Por Aristides Arámbulo (16 años)
