¿Se acabó el “sueño español”?

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España ya no es una opción. El país ibérico, destino preferencial de los paraguayos que buscan oportunidades en el exterior, soporta una aguda crisis económica sin visos de solución a corto plazo. De ser un país de inmigrantes, se ha convertido en una nación de emigrantes, con jóvenes muy capacitados que no logran encontrar el trabajo para el que fueron educados y que, por lo tanto, optan por salir de su país. El drama de Europa golpea duro a la madre patria.

Por Sergio Armoa (20 años)

Rescate financiero, deuda pública, protesta, huelga, riesgo país, cese de pagos, etc., son palabras habituales en el vocabulario de los españoles en los últimos tiempos, luego de haber disfrutado años de bonanza. El desempleo crece campante, afectando principalmente a los jóvenes, y empujándolos a probar suerte en el exterior. Según datos del INE (Instituto Nacional de Estadísticas español), la cifra de desempleados en España alcanzaba los 5.639.500 en el primer trimestre del año, lo que supone el 24,4 % de la población activa.

En consecuencia, España se ha convertido de país receptor de inmigrantes en emisor de emigrantes. Conforme al INE, el país recibió en el primer semestre de 2012 un total de 178.021 personas, frente a 269.515 personas que abandonaron la nación, entre españoles e inmigrantes que se vieron forzados a regresar a casa. Y de esos españoles emigrantes, la gran mayoría son jóvenes altamente capacitados que buscan fortuna en Alemania, Reino Unido, Brasil e incluso en países africanos, como Argelia, que acogen grandes inversiones de empresas ibéricas.

Un cambio muy drástico con respecto a las tendencias migratorias de la actualidad, lo que da idea de la magnitud de la crisis. De nuevo, como en el pasado, los españoles se redescubren emigrantes, teniendo que buscar en otros países una esperanza para salir adelante.

Como se ve claramente, España ya no es una opción viable para las personas que aún piensan en ir allá a buscar trabajo. Es más, de empeorar la situación económica en Europa, podría darse una emigración masiva de españoles hacia sus antiguas colonias americanas, que les han servido siempre de “amparo y reparo” en sus más funestas horas.