"Cuando era pequeña, las veces que no rezaba, me hacían pasar al frente de la clase y tenía que bailar como castigo", relata Blásida, quien expresa que se necesitan escuelas en las que se imparta una educación laica. Se deberían respetar las creencias, ideales y orientaciones políticas; asimismo, incentivar la investigación y valorar el arte, según la joven.
Blásida fue una de las estudiantes que dieron un discurso durante el acto central en la Marcha Nacional de Colegios Públicos y Privados. Recibió una gran ovación al hacerlo en nuestro dulce idioma guaraní.
"Siempre me pregunto por qué los del microcentro nomás tienen ese 'privilegio' si nosotros también somos asuncenos", dice al referirse a la cantidad de instituciones educativas públicas existentes en la capital y las diferentes opciones de bachilleratos que ofrecen. Cardozo afirma que en el Bañado Sur se cuenta con cinco escuelas, todas subvencionadas y pertenecientes a la fundación Fe y Alegría.
El mayor problema que se da en la zona es la deserción escolar. Uno de los principales motivos, según Blásida, es que los alumnos se ven obligados a seguir una especialidad que no les gusta. Un joven que desea ser médico o artista se pone a estudiar Administración de Negocios y en poco tiempo abandona el Bachillerato. "En mi curso éramos 40 en el primer año; ahora, en tercero, somos solo 13", comenta.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Muchos de los habitantes de la zona son trabajadores de Cateura y lo que ganan ahí no les alcanza para pagar el pasaje de ida y vuelta, más la merienda de los niños o jóvenes, en el caso de que quieran ir a estudiar al microcentro, indica. Según la joven, a estos sectores nunca se les presta interés, pues si recordamos, al Bañado Norte, por ejemplo, "solo se le hizo caso cuando vino el papa".
"La educación paraguaya te moldea la cabeza y no te hace pensar", asegura Blásida. Finalmente, exige una verdadera atención del Gobierno, que no debe tomar su responsabilidad para con los jóvenes a medias, sino hacerse cargo y poner a disposición, mínimamente, colegios en los que se tengan oportunidades de seguir la especialidad que se desee. "Es necesario que se acuerden de nosotros, los del Bañado Sur, que también queremos estudiar", concluye.
Por Lía M. Barrios (19 años)
