El padre Edisson Cazali, de la orden de los capuchinos, impartió el sacramento a los chicos, quienes asistieron junto con sus familias. Así, mediante este tradicional rito cristiano, se comprometieron a seguir en el camino de la fe.
Casi al final del acto religioso, muy emocionados, los padres entonaron la canción El privilegio de amarte, dedicado a sus pequeños.
Pormenores
Vestidos de blanco, haciendo honor a la pureza de la niñez, cada niño llevó una vela encendida como símbolo de la luz de Cristo.
Posteriormente, cada familia ofreció un brindis. Un grupo se unió al festejo en la residencia de la familia Rojas-Aguilera.
Agradecimientos: Julio Zárate Estudio Fotográfico.
