¡Que viva el amor!

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Helena Monte Domecq Sánchez y Eduardo Velázquez Romero consagraron su amor en la Catedral Metropolitana de Asunción.

Como toda novia, Helena acudió con un ligero retraso y, cuando lo hizo, el coro Ditirambo la anunció con la marcha nupcial. Tras el “sí, quiero”, los nuevos esposos saludaron en el atrio de la iglesia, y partieron al salón Óscar Pérez Uribe del club Centenario, ambientado románticamente por María Elvira Llano. Los invitados probaron un bufé de platos fríos y salados, tragos de la barra de Moz y postres de La Vienesa. Belén Fernández, para DG Eventos, cuidó que cada detalle estuviese en su lugar.