El llanto es uno de los problemas más frecuentes que debe enfrentar el médico cuando atiende a bebés y se convierte en uno de los momentos más frustrantes del pediatra y los padres. La Dra. Laura Da Silva Iramain, pediatra (*), informó sobre este cuadro infantil.
–¿Llora más un bebé que no mama?
–Los niños alimentados con fórmulas tienen más riesgo de presentar cólicos, si padecen intolerancia a la proteína de la leche o a la lactosa. En estos casos habitualmente se presentan otros síntomas acompañantes como diarrea, vómito, cambio de la calidad de las heces, etc. Solamente en estos casos se recomienda el cambio de fórmula. Los niños alimentados con pecho materno deben mantener la lactancia debido a que los cólicos no son causados por esta alimentación.
–¿Qué es el cólico del lactante?
–Una de las causas más frecuentes de llanto excesivo en los bebés es el cólico de lactante, que se caracteriza por un llanto incontrolable, irritabilidad e inquietud que dura más de tres horas diarias, más de tres días de la semana o durante más de tres semanas. Sucede durante los primeros tres o cuatro meses de vida en un niño aparentemente sano y bien alimentado. Disminuye su frecuencia con el desarrollo del niño. Es de naturaleza benigna, presente en el 20% de los niños.
Otras causas
Otras causas menos frecuentes a considerar son: dolor de oído, hernia inguinal, cuerpo extraño en un ojo, reflujo gastroesofágico, etcétera.
El cólico infantil puede presentarse desde la segunda semana de vida y durar inclusive hasta el cuarto mes de vida. Si los cólicos se presentan más allá del quinto mes obedecen a una causa orgánica.
–¿Existen llantos más preocupantes?
–Un niño con cólico infantil emite la misma calidad de llanto independientemente de que se trate de una pequeña incomodidad o molestia, o de un verdadero dolor.
–¿Qué recomienda para tranquilizar al bebé y sus padres?
–La consulta con el pediatra en casos de presentar otros síntomas como vómito, diarrea, pérdida de peso, cólicos persistentes y atípicos.
Evitar la automedicación y no hacer ningún cambio de fórmulas sin la autorización del pediatra.
(*) Del Instituto Privado del Niño, jefa adjunta de la “Sala de Respiratorio” del Hospital Central, IPS.