El Dr. Luis Barriocanal, endocrinólogo, recomienda para el otoño un plan de alimentación adecuado, fundamental en el tratamiento de la diabetes. “Las comidas elaboradas con azúcar no solo tienen más calorías que otros alimentos, sino que producen un pico de los niveles de azúcar en sangre, que no podrá ser equiparado por un nivel apropiado de insulina en el mismo momento de este pico. Además del daño causado por un nivel permanentemente elevado de azúcar en sangre, las oscilaciones en los niveles de azúcar son igualmente dañinas para el cuerpo. De manera que es recomendable evitar los alimentos elaborados con azúcar y de alto contenido calórico”.
En una reunión social la conducta no debe ser diferente a la de una persona sin diabetes: “comer y beber alcohol en forma moderada, ya que puede causar hipoglucemia (niveles bajos de azúcar en sangre) con más frecuencia en personas con diabetes, especialmente si está tratada con insulina o con hipoglucemiantes orales”.
Para librarse de la hipoglucemia el galeno recuerda que “hay que evitar tomar con el estómago vacío, asegurarse de que el acompañante sepa que la persona tiene diabetes y consumir alguna comida, pan, cereal, etc., antes de dormir”.
En cuanto al cuidado de los pies del diabético tiene que ser constante. La Dra. María Cruz Careaga, especialista en endocrinología y nutrición por el Hospital Clinic, de Barcelona, dice que el riesgo de que una persona con Diabetes Mellitus (DM) desarrolle una úlcera en el pie a lo largo de su vida, puede ser de hasta 25%.
“Aproximadamente el 50% de los pacientes mayores con DM tipo 2 presentan uno o más factores de riesgo para desarrollar una úlcera en el pie”, alega.
Es fundamental reconocer precozmente los factores de riesgo para desarrollar una úlcera: “antecedentes de heridas, amputaciones previas, neuropatía periférica, sensación de hormigueos, pinchazos, dolor quemante o bien disminución de la sensibilidad, deformidades en los pies, enfermedad vascular periférica, retinopatía DM, nefropatía DM, mal control glucémico y tabaquismo”.
La especialista señala que es imprescindible utilizar un calzado adecuado, sobre todo aquel paciente con riesgo de úlceras. No deberá ser demasiado estrecho, ni demasiado ajustado, de tal manera a evitar pequeñas heridas, que finalmente puedan desencadenar úlceras.
“Es recomendable que el paciente acuda a la consulta médica para una cuidadosa evaluación de ambos pies, sin calzado y sin medias, con una frecuencia que dependerá del riesgo que presente el paciente, anual, semestral, trimestral o mensual, si la situación así lo requiriera”, expresa.
Ante el dengue
El diabético debe prevenir aún más la posibilidad de tener dengue. Destaca el Dr. Barriocanal que “las medidas de protección para contraer el dengue son similares al resto de la población. Sin embargo, las personas cuya diabetes no está bien controlada tendrán más posibilidades de presentar una evolución más grave de esta enfermedad, por tener el sistema inmunológico vulnerable, lo que facilita la aparición de infecciones”.
Además, explica el doctor, “algunas personas con diabetes pueden tener un flujo de sangre disminuido, lo cual disminuye la eficacia en el combate a la infección. Otro aspecto peligroso es la deshidratación producida por la presencia de diarrea y vómitos, frecuentes en esta afección. Ambas favorecen a la hiperglucemia. Un gran peligro es la evolución de un cuadro de dengue clásico al de dengue hemorrágico, que habitualmente ocurre en los casos de reincidencia de la afección”.
Quien padece diabetes deberá cuidarse más.
mirtha@abc.com.py
