El doctor Hermes Godoy Müller, especialista en ortopedia-traumatología, medicina deportiva y regenerativa, destaca que una fractura de cadera es una lesión grave, con complicaciones que pueden poner en riesgo la vida y agrega que las posibilidades de sufrirla aumentan con la edad. “Las personas mayores tienen un mayor riesgo de fractura de cadera porque los huesos tienden a debilitarse con la edad (osteoporosis). El uso de múltiples medicamentos, la visión deficiente y los problemas de equilibrio también hacen que las personas mayores sean más propensas a tropezar y caer. Casi siempre, una fractura de cadera exige la reparación o el reemplazo quirúrgico, seguidos de meses de fisioterapia. Tomar medidas para mantener la densidad ósea y evitar las caídas puede ayudar a prevenir la fractura”, comenta.
Entre los síntomas que cita el profesional se encuentran: la incapacidad para moverse inmediatamente después de una caída; dolor fuerte en la cadera o en la ingle; incapacidad para cargar peso sobre la pierna del lado de la cadera lesionada; rigidez, hematomas e hinchazón en la zona de la cadera y alrededor de ella. Además, pierna más corta del lado de la cadera lesionada y giro hacia afuera de la pierna del sector de la lesión.
En cuanto a las causas, el médico explica que un impacto grave, por ejemplo en un accidente en auto, puede provocar fracturas en la cadera en personas de todas las edades. “En los adultos mayores, en la mayoría de los casos una fractura de cadera es consecuencia de una caída estando de pie. En personas con huesos muy débiles, una fractura de cadera se puede producir simplemente al girar estando de pie”.
Factores que aumentan el riesgo
-El sexo. Aproximadamente, el 70% de las fracturas de cadera se produce en mujeres, quienes pierden la densidad ósea a un ritmo más veloz que los hombres, en parte, porque la caída de los niveles de estrógeno que se produce con la menopausia acelera la disminución de la masa ósea. Sin embargo, los hombres también pueden tener niveles peligrosamente bajos de densidad ósea.
- Afecciones crónicas. Los trastornos endocrinos, como tener una tiroides hiperactiva, pueden crear huesos frágiles. Los trastornos intestinales reducen la absorción de vitamina D y de calcio, también pueden producir un debilitamiento óseo.
-Los medicamentos con cortisona, como la prednisona, debilitan los huesos si se toman de manera prolongada. Determinados medicamentos o combinaciones provocan mareos y una mayor tendencia a las caídas.
