El Dr. Hernán Codas, urólogo, afirma que “la deficiencia androgénica en la madurez masculina (síndrome de ADAM), llamada andropausia, climaterio viril masculino, menopausia masculina, así también pitopausia, síndrome de irritabilidad masculina y síndrome del hombre gruñón, entre otros, es una entidad clínica verdadera, que se presenta a uno de cada tres hombres a partir de los 40 años”.
“Afecta hasta a dos de tres según pasen los años, siendo un proceso natural e irreversible, no sujeto a prevención o cura, pues no es ni una enfermedad o defecto, es una etapa en la vida de estos hombres afectos”, indica.
Señala también que “esta deficiencia se traduce por manifestaciones clínicas, tales como trastornos generales que se basan en la disminución de masa ósea y muscular, trastornos circulatorios, caída de cabellos y piel seca, achaques y malestar general, entre otros”.
También se encuentran los trastornos en la esfera mental: “hay menor concentración, depresión, fatiga, insomnio, nerviosismo e irritabilidad, ansiedad, disminución de la audición y la visión, entre otros factores”, agrega.
Menciona el profesional que “se añaden además los trastornos en la esfera sexual, que se caracterizan por la disminución del deseo sexual, menor cantidad de erecciones nocturnas y disminución de la eyaculación y de la erección, etc.”.
El especialista puntualiza que “este síndrome se presenta cuando disminuyen los niveles séricos de andrógenos (testosterona) y el tratamiento consiste en la reposición de esta hormona que se lleva a cabo a través de un análisis de sangre con el que se estudia el nivel de testosterona y la globulina. De acuerdo a este resultado clínico laboratorial, el médico evaluará al paciente y se realizará el tratamiento ya sea con inyectables, parches dérmicos o comprimidos vía oral”, finaliza.
