2 de julio de 2026

Esa sensación de “podría correr hasta mi casa en otro país” existe, pero no siempre aparece. Qué ocurre en tu cerebro cuando corrés, por qué baja el estrés y cómo aumentar tus chances de sentir ese bienestar sin sufrir en el intento.

¿Cambiaste el sillón y tu gato dejó de comer, se escondió o marcó con orina? Para muchos felinos, el hogar es un mapa de olores y rutas seguras, y alterarlo de golpe puede activar estrés real y conductas preocupantes. te contamos cómo reorganizar espacios sin que tu gato lo sufra.

Una libido alta no siempre es “más ganas”: a veces es el cuerpo buscando bajar tensión. Diferenciar deseo genuino de impulso ansioso puede evitar culpas, conflictos de pareja y sexo que, en lugar de calmar, deja más inquietud.

Sentirse sin energía puede ser normal después de una semana intensa, pero cuando el cansancio se instala como inquilino fijo conviene mirarlo de cerca. Estas son algunas claves simples para distinguir “no tengo ganas” de “algo no está bien”.

Es Semana Santa y con ella llegan las visitas familiares, la sopa paraguaya, chipa y muchos niños corriendo. Para perros y gatos, esa “fiesta” puede sentirse como ruido, invasión y pérdida de control. Hoy hablamos de algunas claves simples para bajar el estrés sin forzar sociabilidad.

Un estudio revela que el estrés psicológico agrava la dermatitis al activar neuronas que reclutan eosinófilos, exacerbando la inflamación en la piel. Investigaciones previas ya sugerían una conexión entre estrés y salud cutánea, lo que ahora se confirma.