Síndrome premenstrual

Este artículo tiene 16 años de antigüedad

El síndrome premenstrual (SPM) es un grupo de síntomas que comienzan una o dos semanas antes de la menstruación. La mayoría de las mujeres tiene por lo menos algún síntoma que desaparece cuando comienza la regla.

- ¿Qué es el síndrome premenstrual (SPM)?   

- El síndrome premenstrual (SPM) es un grupo de síntomas vinculados al ciclo menstrual. Los síntomas ocurren en la semana o dos semanas antes de la menstruación; estos generalmente desaparecen después de que haya comenzado la misma. Afecta a las mujeres en edad reproductiva y se presenta en forma diferente para cada mujer. El SPM puede ser una molestia mensual solamente, o puede ser tan severa que torna difícil inclusive pasar el día.   

- ¿Qué lo causa?   

- Las causas de SPM no son claras. Está vinculado a las hormonas cambiantes durante el ciclo menstrual.   

- ¿Cuáles son los síntomas?   

- El SPM a menudo incluye síntomas tanto físicos como emocionales. Pueden aparecer: acné, hinchazón y sensibilidad de los pechos, cansancio, problemas para dormir, estómago descompuesto, hinchazón, constipación, o diarrea, dolor de cabeza o de espalda, de articulaciones o músculos, dificultad para concentrarse o recordar, tensión, irritabilidad, cambios de ánimo, o periodos de llanto, ansiedad o depresión.   
   
- ¿Cuál es la más común?   

- Los cálculos del porcentaje de mujeres afectadas por el SPM varían ampliamente. De acuerdo a la Facultad Americana de Ginecólogos, al menos un 85 por ciento de las mujeres menstruantes tienen al menos un síntoma del SPM como parte de su ciclo mensual. La mayoría de estas mujeres tiene síntomas que son bastante leves y no necesitan tratamiento. Algunas mujeres (entre tres a ocho por ciento de mujeres menstruantes) tienen una forma de SPM más severa, llamada Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM). El SPM ocurre más frecuentemente en las mujeres que se encuentran entre los últimos años de sus dos primeras décadas y los primeros años de su cuarta década de vida, los que tienen al menos un hijo, con antecedentes familiares de depresión o una historia médica pasada ya sea de depresión posparto o un trastorno de ánimo.   
   
- ¿Qué es el trastorno disfórico premenstrual (TDPM)?   

- Hay evidencia de que una sustancia química que actúa a nivel del cerebro, la serotonina, cumple un rol severo en el SPM, denominado el Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM). Los síntomas principales de esta afección, los cuales pueden ser discapacitantes, incluyen: sentimientos de tristeza o desesperación, o posiblemente pensamientos suicidas, sentimientos de tensión o ansiedad, ataques de pánico, cambios de estado de ánimo, llanto, irritabilidad duradera o enfado que afecta a otras personas, apatía respecto a las actividades diarias y a las relaciones, dificultad para pensar o concentrarse, cansancio o poca energía, comer compulsivamente, insomnio, sentirse fuera de control, síntomas físicos, tales como hinchazón, sensibilidad en los pechos, dolores de cabeza, y dolor de músculos o articulaciones. Los antidepresivos que se llaman Inhibidores de Reabsorción de Serotonina selectiva (SSRIs), los cuales cambian los niveles de serotonina en el cerebro, también han demostrado ser capaces de ayudar a algunas mujeres con TDPM.

¿Cómo se trata? 

- Se han intentado muchas cosas para aliviar los síntomas del SPM. Pero el tratamiento varía de acuerdo a cada caso. Se han aducido algunos cambios en el estilo de vida, como una forma de mejorar el síndrome premenstrual, tales como:   
   
 - Tomar un complejo multivitamínico cada día que incluya ácido fólico. Un suplemento de calcio con vitamina D puede ayudar a mantener los huesos fuertes y puede ayudar a aliviar algunos síntomas del SPM.   
   
- Hacer ejercicio regularmente.   
   
- Comer alimentos sanos, incluyendo frutas, verduras y cereales integrales.   
   
- Disminuir la ingesta de sal, alimentos, con azúcar, cafeína, y alcohol, especialmente cuando está teniendo síntomas de SPM.   
   
- Dormir lo suficiente, por lo menos 8 horas cada noche.   
   
- Encontrar formas sanas de sobrellevar el estrés. Hablar con los amigos, hacer ejercicios.   
   
- No fumar.   

- Medicamentos sin receta para el dolor tales como ibuprofeno, aspirina o naproxeno pueden ayudar a aliviar los calambres, dolores de cabeza, dolores de espalda y sensibilidad de los pechos.   
   
En los casos más severos de SPM, los medicamentos con receta pueden ser utilizados para aliviar los síntomas. Un método utilizado ha sido el de usar las pildoras anticonceptivas para evitar que ocurra la ovulación. Las mujeres que toman estas píldoras se quejan de tener menos síntomas de SPM, como dolores de vientre y de cabeza, así mismo sus menstruaciones son menos abundantes y más cortas.

 

 Lo nuevo sobre el origen

 

La Dra. Stewart Bonzi explicó que las enfermedades infecciosas crónicas del útero podrían provocar este síndrome. Los focos inflamatorios crónicos del cuello uterino constituyen causal de liberación anormal de mediadores inflamatorios, que es la base del polimorfismo sintomático local y sistémico general del SPM.   

    
El útero es un órgano que sintetiza gran cantidad de prostaglandinas (hormonas que producen una contracción muy fuerte en el mismo y causa dolor). La normalidad funcional del útero es de máxima importancia y ello lleva aparejado el darle una gran atención a cualquier proceso inflamatorio, por benigno que aparezca en los exámenes rutinarios de control preventivo. Ello impone, asimismo, la necesidad de erradicar en forma eficaz las infecciones, ya sea bacteriana, parasitaria, virósica o micótica. Se requiere por lo tanto terapia por vía oral o inyectable. Los tratamientos locales con óvulos de antibióticos son insuficientes.   

   
Si existen procesos inflamatorios crónicos irreversibles o patología benigna, pueden tratarse con procedimientos quirúrgicos, dirigidos a eliminar los focos inflamatorios crónicos profundos. El fracaso terapéutico de la patología uterina crónica lleva a la paciente a un peregrinaje por diversas especialidades, debido a las repercusiones que tiene en todo el cuerpo no solucionadas. Finalmente, desarrollan complicaciones que conducen a la extirpación quirúrgica del útero.   

   
Por lo tanto, hay que tener en cuenta que la disfunción uterina crónica puede ser la causa más frecuente del síndrome premenstrual, y debe ser tratado por un profesional que tenga un adecuado periodo de especialización y experiencia; estos deben estar debidamente entrenados para lograr resultados exitosos.