El masaje es una terapia corporal dirigida a aliviar los cambios y molestias de la futura madre. Se realiza con el consentimiento del médico tratante y lo hará una persona capacitada, que comprenda esta hermosa etapa de la vida.
El masaje prenatal es una práctica bastante nueva, pero con "beneficios bien definidos" donde los terapeutas capacitados comprenden muy bien las incomodidades que atraviesan las embarazadas en las distintas etapas del desarrollo del bebé y se adaptan a cada una de ellas, según explicó Virginia Saavedra, esteticista y terapeuta. Por ejemplo, sirve para mejorar la circulación sanguínea, suaviza la piel y musculatura, alivia dolores de espalda, ayuda a combatir y eliminar la depresión o ansiedad, que a veces acompañan el embarazo. Reduce las venas varicosas, ya que estimula la circulación, combate la formación de estrías, ayuda a mantener normal la presión, alivia tensiones y fatiga física y mental permitiendo energizar el cuerpo.
El masaje prenatal tiene una influencia directa sobre el desarrollo del feto, colaborando a crear un ambiente uterino más sano y tranquilo, pues al aumentar el bienestar de la futura mamá produce una mejor autoestima y aceptación para los innumerables cambios corporales que sufre el cuerpo durante y después del embarazo.
Gracias al masaje se establece un contacto más estrecho entre la madre y el bebé, ya que el feto es muy sensible al estado de la madre y reacciona a los estímulos ambientales, desde el tercer mes de embarazo.
Se ha demostrado que un período de estrés maternal durante el embarazo puede llegar a provocar retraso en el desarrollo neurológico, hiperactividad y trastorno en el niño. Además, la ansiedad de la embarazada puede afectar también al feto. Por estos motivos el masaje prenatal es un momento precioso entre la madre y el hijo, que alivia tensiones.
La duración de la sesión es de 30 minutos a una hora.
El ambiente debe de ser tranquilo con una música adecuada y aromas agradables para la futura mamá.
Consejos importantes:
- Este masaje siempre debe ser realizado por manos expertas que saben lo que hacen y dominan la técnica.
- El masaje prenatal se recomienda al tercer mes, una vez por semana.
- Segundo trimestre dos veces por semana.
- Tercer trimestre, cuatro sesiones semanales.
- Dejar pasar 1 1/2 a 2 horas luego de haber ingerido alimentos para hacerse el masaje.
- Siempre es importante consultar con el ginecólogo antes de someterse a las terapias de masajes.
Se trata de un masaje dulce, relajante y envolvente que puede traerle mayor bienestar.
Cómo se hace
Esta técnica de masajes para futuras mamás, explicó Virginia Saavedera, se caracteriza por trabajar la espalda y las caderas. También se hace un suave masaje en las piernas para prevenir la hinchazón y la aparición de las venas, evitando tocar los tobillos. Se realizan movimientos circulares , siempre en forma suave en la panza de la mamá, con cremas y esencias especiales que prevengan las estrías.
Se empieza por la espalda, se hace el masaje con una mano, mientras la otra hace contacto con el bebé.