Su nombre científico es “Acanthospermum australe”, pertenece a la familia Asteraceae. Es una hierba rastrera, nativa de nuestro país y crece en sitios soleados.
¿Para qué sirve esta hierba medicinal?
La planta entera se usa para afecciones de la piel, lavado de heridas ulcerosas y como antiinflamatorio. También como depurativo intestinal, diurético, digestivo, anticonceptivo y antirreumático, además para tratar la artritis, gonorrea y en lavados vaginales contra la leucorrea.
En el mate se utiliza para controlar la fertilidad, combinado con ysypo milombre y ajenjo. Hervida con corteza de yvyra pytâ, corteza de ceibo y hojas de guayaba, es un aliado contra la leishmaniasis y “llagas”. En decocción con romero y bíter del campo se utiliza contra el mal de Chagas. Tiene propiedades farmacológicas, como antitumoral, antimalárica y antifúngica.
Siembra y cosecha
Una de sus reproducciones es por semillas, se siembra desde mediados de invierno a mediados de primavera, a pleno sol, en cualquier tipo de suelo. El contenido alto de materia orgánica beneficia la germinación de las semillas y desarrollo de la planta.
En primavera, verano y otoño se cosecha la planta entera. Se lava, se seca a la sombra para mantener su color verde y todas sus propiedades; luego se conserva en tarros de vidrio, plástico o bolsas de papel. Recuerde mantener en lugares frescos y oscuros.
Material consultado: Plantas Medicinales del Jardín Botánico de Asunción, preparado por el Ing. Agr. Germán González Zalema.