CIUDAD DEL ESTE (De nuestra redacción regional). El Lago de la República es visitado a diario por decenas de personas para realizar ejercicios o para estar en contacto con la naturaleza, sin embargo, el lugar se torna cada vez más peligroso, debido al estado de abandono y la falta de mantenimiento.
A lo largo de la franja de protección del lago se pueden ver los parques infantiles y los bancos destruidos, maleza y basura. Muchas personas que acuden al lago manifestaron que cambiaron sus horarios, pues ni bien entra la noche el lugar se torna oscuro y peligroso. Esto es a causa de la falta iluminación en la zona, cuya situación es aprovechada por los malvivientes.
Carlos Estigarribia, uno de los tantos deportistas que acude diariamente al parque para ejercitarse, dijo “en la noche es imposible permanecer en el lugar debido a los delincuentes y la nula vigilancia policial”.
Manifestó, además, que las propias personas que van al lugar contribuyen en contaminarlo, pues arrojan sus botellas o latas en la zona.
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Al respecto, la jefa del departamento de Medio Ambiente de la Comuna esteña, Fanny Corvalán, explicó que esta semana se iniciarían los trabajos de limpieza.
Afirmó que la basura acumulada en las inmediaciones del lago es producto de los raudales, tras la lluvia de la semana pasada.
“La basura es producto del arrastre de las últimas lluvias. La semana pasada se recogió más de 120 cubiertas, que las personas arrojan alrededor del lago”, dijo.
Asimismo, explicó que a más de llevar la basura también se realiza el retiro de los camalotes que afectan el sistema de agua potable de la Empresa de Servicio Sanitario del Paraguay (Essap).
“Los camalotes no son retirados constantemente porque disminuyen la contaminación del lago, las mismas son retiradas cuando los técnicos ambientales lo indican, el trabajo suele realizarse en conjunto con la Itaipú y Essap”, agregó Corvalán.
Inseguridad
Por la noche, el Lago de la República se convierte en el sitio predilecto de los llamados “pirañitas”, que son niños y adolescentes que se dedican a asaltar a los transeúntes. A estos se suman las trabajadoras sexuales que protagonizan frecuentes peleas y otro tipo de desorden.
