CIUDAD DEL ESTE (De nuestra redacción regional). Carlos Reyes comenzó su carrera deportiva en las formativas de Cerro de Franco, club con el que se le identifica, pues gran parte de su trabajo lo cumplió en esa entidad. Allí debutó en 1995, cuando apenas tenía 16 años. Es que perforaba redes en la Sub 16, además se consagró campeón en esa categoría. “Alberto Benítez era el entrenador y él me hizo debutar en el equipo de primera”, recordó
El joven volante creativo, dotado de gran calidad técnica, en la temporada siguiente se constituyó en el máximo artillero de la selección juvenil paranaense. Empezó a ganarse consideración de la opinión pública. En el año 1996 fue campeón con la esmeralda, en Osorno, Chile, con otras recordadas figuras
Su fuerza goleadora ratificó en 1997, año en el que el azulgrana franqueño obtuvo el título en la Liga Paranaense y Reyes se erigió en el mayor anotador de la temporada, cuando Óscar “Letradito” Cabrera era el estratega. En 1998, el equipo debutó en la categoría Intermedia, pero en el 2002 descendió y recuperó el puesto al año siguiente, con Fermín Balbuena, como DT.
Tras una década en Cerro, pasó a Boquerón, con el que logró el título del 2005. Después jugó en Minga Guazú, en 2006, también logró el campeonato. Actualmente trabaja en un centro comercial de Ciudad del Este y también se desempeña como entrenador.
Reyes expresó que dos técnicos influyeron mucho en su formación: Fermín Balbuena y Gerardo González. Señaló que mediante el fútbol consiguió muchos amigos y buenos amigos. “No me quejo, vivo dignamente. En el fútbol local no hay plata para asegurarse el futuro. Viajé mucho por el país y fui a algunos lugares del extranjero”, señaló.
En cuanto al fútbol actual dijo que antes se respetaba más a los técnicos, “teníamos que hacer en la cancha lo que nos pedían, por eso el equipo funcionaba bien. Actualmente, se juega más para la vista, los jóvenes quieren mostrarse, hay que pensar en el funcionamiento del equipo”, añadió.
