YASY CAÑY, Dpto. de Canindeyú (Alberto Núñez Barreto, corresponsal). El Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) habilitó hace un año el sistema de distribución de agua potable en la comunidad Tercera Línea San Juan, del asentamiento Mandu’arâ de esta ciudad. A la construcción aún le faltan detalles, como equipamiento de la caseta donde se encuentra el equipo generador.
Los integrantes de la comisión esperan ahora que el ente agrario les transfiera la administración de la red de distribución de agua para poder solucionar los inconvenientes en su funcionamiento. Mencionaron, por ejemplo, que los medidores operan con problemas. Explicaron que cuando no tienen agua, los relojes medidores igualmente están activos, por lo que decidieron no utilizar.
En la comunidad existen 130 usuarios del sistema de agua corriente. Cada familia paga una tarifa fija de G. 10.000 y para aquellos que crían vacunos en sus viviendas el monto suma G. 500 por cada ejemplar, según los datos.
“Hasta ahora no es de la comunidad, eso nos preocupa”, refirió Francisco Barreto Cabral, poblador.
El presidente de la comisión pro agua potable, Teodosio Viera, refirió que la población de Tercera Línea San Juan espera la total culminación de la red de agua potable para que se pueda inaugurar oficialmente y sea entregada a la organización vecinal. “Nos dicen desde el Indert que ya no hay presupuesto y la obra queda en esas condiciones. Algunos detalles de la terminación nomás faltan”, expresó el dirigente vecinal.
Después de mucho tiempo de estar paralizados los trabajos se reanudaron y desde hace un año cuentan con agua corriente, explicó Viera.
Luego de constantes publicaciones de la prensa acerca del abandono de las obras, decidieron conectar los caños y los respectivos medidores.
