La misma no recuerda la fecha de su nacimiento, no sabe cuántos años tiene, lo único que asegura es haber nacido en Yhû y vive sola en una precaria pieza en el barrio Inmaculada Concepción de esta localidad.
Tuvo cuatro hijos: Ildefonso, Eladio, Roberto y Áurea, todos con el apellido Viveros y que según esta mujer viven todos en el Brasil, donde también ella vivió un buen tiempo en compañía de sus hijos. Pero luego tuvo que retornar al Paraguay, por la añoranza y al no sentirse a gusto en aquel país. Sin embargo, sus vecinos alegan que nunca tuvo hijos, al menos desde que la conocieron, hace unos 30 años.
Según consta en su documento de identidad, vencido diez años atrás, tiene 63 años y figura como fecha de nacimiento 1951. Es ciertamente oriunda de la ciudad de Yhû, departamento de Caaguazú, y ella no lee ni escribe.
Los vecinos aducen que hubo un error en los datos del año de su nacimiento y que esta situación impide realizar las gestiones para acceder a los beneficios de la tercera edad, pues con esa fecha de nacimiento no alcanza los 65 años.
Ña Espidiona sobrevive con lo poco de comida que le acercan de vez en cuando algunos vecinos. La pequeña casa donde reside, en realidad una pequeña pieza, en l que se ve una cama vieja y algunos utensilios. No cuenta con el servicio de agua potable y mediante la solidaridad de una vecina dispone de energía eléctrica y cuenta con un solo foco.
Un gallo y una gallina son su compañía a los que resguarda bien en su habitación por temor al robo. Esta persona sufre de una enfermedad respiratoria, tiene mucha tos y fuertes dolores en la cadera, que le dificulta caminar normalmente.
