Los cortos son “El doceavo diácono” (Jang Jae-hyun) donde un sacerdote enfrenta su primer exorcismo; “Títere” (Cho Seung-Yeon), un niño con sorprendentes y peligrosas habilidades, y “Molde” (Park Chun-Kyu), la historia de un adolescente víctima de bullying.
Los tres conforman un relato que apela a los miedos más primitivos del ser humano. Tres directores y tres miradas que muestran que el terror coreano está creciendo.
