La unión que genera progreso

El cooperativismo mejora  la calidad de vida de miles de familias.
El cooperativismo mejora la calidad de vida de miles de familias.Gentileza

Cada primer sábado de julio se conmemora el Día Internacional de las Cooperativas, una fecha que destaca el aporte de un modelo empresarial basado en la solidaridad, la ayuda mutua y la participación democrática de sus socios.

La celebración fue impulsada por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) en 1923 y, desde 1995, cuenta con el reconocimiento oficial de las Naciones Unidas, que la incorporó al calendario internacional por su contribución al desarrollo sostenible y a la construcción de sociedades más inclusivas.

El origen del cooperativismo moderno se remonta a 1844, cuando 28 trabajadores textiles de Rochdale, Inglaterra, fundaron la primera cooperativa moderna con el propósito de acceder a productos de calidad a precios justos y distribuir equitativamente los beneficios entre sus miembros.

Aquella experiencia dio origen a un movimiento que hoy reúne a millones de personas en todo el mundo y está presente en prácticamente todos los sectores de la economía.

En Paraguay, el cooperativismo constituye uno de los pilares de la economía social.

El país cuenta con un movimiento cooperativo consolidado, integrado por cooperativas de ahorro y crédito, producción, consumo, trabajo y servicios, que desempeñan un papel fundamental en la inclusión financiera, el desarrollo agropecuario, la generación de empleo y el fortalecimiento de las comunidades.

Además, desde la promulgación de la Ley Nº 6124, el primer sábado de julio también se celebra el Día Nacional del Cooperativismo Paraguayo, en reconocimiento al aporte histórico del sector al crecimiento económico y al bienestar social.

Más que una fecha conmemorativa, el Día del Cooperativismo invita a poner en valor un modelo que prioriza a las personas por encima del capital y demuestra que el trabajo conjunto, la responsabilidad compartida y la solidaridad continúan siendo herramientas vigentes para impulsar un desarrollo sostenible e inclusivo.

El cooperativismo paraguayo ha demostrado una notable capacidad de adaptación frente a los cambios económicos y sociales.

La incorporación de nuevas tecnologías, la digitalización de los servicios financieros, la profesionalización de la gestión y la apuesta por la innovación han permitido que muchas cooperativas amplíen su alcance sin perder de vista los principios que dieron origen al movimiento: la gestión democrática, la equidad, la educación y el compromiso con la comunidad.

Otro de los grandes aportes del sector radica en su capacidad para generar oportunidades de desarrollo local, porque han impulsado proyectos productivos, promovido la capacitación de sus asociados, facilitado el acceso al crédito y acompañado a pequeños productores y emprendedores.