Desde 1963, Granja Avícola La Blanca SA acompaña el desarrollo de la avicultura paraguaya. Blanca Ceuppens Talavera, presidenta de la firma, destacó el legado de sus padres, Daniel Ceuppens y Blanca Talavera, fundadores de la empresa, y la evolución de una actividad que comenzó con incubación, crianza y engorde de pollos. En 1967 nació Pechugon y, con los años, la empresa incorporó tecnología, profesionalización e infraestructura hasta consolidar una operación integrada. Desde 2015 exporta sus productos y actualmente cuenta con una capacidad de faena de 18.000 pollos por hora, una producción de 127 millones de kilos de carne de pollo al año y alrededor de 3.000 empleos directos e indirectos.
Innovación y valor agregado

La empresa acompaña los cambios del consumo con productos frescos, congelados, condimentados, IQF y elaborados. En noviembre prevé inaugurar una nueva planta destinada a productos congelados, para ampliar la oferta con mayor valor agregado.
La tecnología es clave en granjas de ambiente controlado, incubadoras, procesamiento, trazabilidad, calidad y distribución. La firma cuenta con certificaciones ISO 9001, FSSC 22000 y HALAL, además de protocolos de bioseguridad y controles permanentes.
Retos y expansión internacional

Entre los desafíos figuran los costos del maíz y la soja, la eficiencia productiva, la energía, la infraestructura logística, el contrabando y el riesgo de influenza aviar. Ceuppens señaló la importancia del trabajo conjunto entre sector privado, autoridades y la Asociación de Avicultores del Paraguay para mejorar la competitividad.
La firma exporta actualmente a 20 países. Su agenda contempla fortalecer granjas, almacenamiento de granos, logística y productos elaborados, además de diversificar mercados. El año pasado instaló un Núcleo de producción en granjas parrilleras de Isla Pucú y Eusebio Ayala.
El objetivo es crecer de forma sostenible, mantener la confianza del consumidor paraguayo y llevar productos de calidad hechos en Paraguay a más destinos.
