Delante – detrás: habilidades que se conectan con la lectoescritura, las secuencias, las posiciones...

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GENTILEZA

Aprender los conceptos de «delante» y «detrás» nos ayudará a ubicarnos en el espacio y a comprender instrucciones como ponernos detrás de una fila, colocar un objeto delante de otro y participar en juegos o rutinas con mayor seguridad, entre otras habilidades.

Prestamos atención para la siguiente actividad.

La profe se para en el aula delante de los alumnos y formula las siguientes preguntas:

-¿La pizarra está delante o detrás de la profe?

-¿La pizarra y el reloj están delante o detrás de los niños?

-¿Los niños están delante o detrás de la profe?

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Para docentes

Entender «delante» y «detrás» aporta al desarrollo cognitivo y al lenguaje del niño, porque amplía el vocabulario espacial y la capacidad de describir situaciones, favorece habilidades que se conectan con la lectura y la escritura, como seguir la direccionalidad en una página, interpretar secuencias y reconocer la posición relativa de elementos en imágenes o cuentos. En educación física y en el juego, fortalece la coordinación y la conciencia corporal, al requerir que el niño relacione su cuerpo con el de otros y con objetos en movimiento.