Primero observamos los muebles grandes. Señalamos las mesas sobre las cuales trabajamos, las sillitas sobre las que nos sentamos y el pizarrón donde la maestra escribe y dibuja.
También encontramos la biblioteca con cuentos, el armario en el que se guardan materiales y la alfombra para la ronda.
Después buscamos objetos más pequeños. Vemos los lápices, los crayones, las tijeras de punta redonda, los papeles de colores, el pegamento y tapas para jugar.
Miramos el calendario, los carteles con letras y la caja de música que usamos en algunos momentos del día.
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La profe nos pregunta: «¿Para qué sirve cada cosa?». Entre todos respondemos y aprendemos nuevas palabras. Algunos compañeros dicen «La biblioteca es para elegir un cuento» y otros: «El armario es para guardar cosas y que quede todo ordenado».
Actividad

Para cerrar, dibujamos un mapa simple de la salita: marcamos dónde están las mesas, la alfombra y la biblioteca. Así, poquito a poquito, conocemos nuestro lugar, lo cuidamos y lo hacemos más nuestro cada día.
