¿Por qué es importante preparar las manos?
1. Mejora el control y la precisión. Si empiezas «en frío», la mano puede estar rígida y torpe. Un pequeño calentamiento ayuda a soltar los músculos, aumentar la movilidad de los dedos y la muñeca, y hacer trazos más seguros y fluidos.
2. Evita molestias y posibles dolores. Muchos estudiantes pasan mucho tiempo con el celular, el teclado o el mouse de la computadora. A eso se le suma el tiempo de dibujo o pintura. El resultado: las manos, las muñecas y los hombros cargados. Sin preparación, es más fácil que aparezcan molestias en la muñeca, dolor en los dedos, tensión en los hombros y el cuello.
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Ejercicios sencillos para preparar las manos

1. Sacudir y soltar las manos. De pie o sentado, deja los brazos sueltos a los lados del cuerpo. Sacude las manos suavemente hacia abajo, como si quisieras quitarte gotas de agua. Luego sacude hacia adelante y hacia los lados. Hazlo durante veinte a treinta segundos, sin fuerza ni brusquedad. Este ejercicio ayuda a soltar tensión acumulada en manos y muñecas.
2. Estiramientos básicos de dedos y muñecas. Sentado, con la espalda recta, estira un brazo al frente, con la palma hacia abajo. Con la otra mano, tira suavemente de los dedos hacia ti, hasta sentir un estiramiento en la parte superior del antebrazo. Mantén diez segundos y cambia de mano. Luego, palma hacia arriba y repite, tirando de los dedos hacia abajo, para estirar la parte interior del antebrazo. Después, entrelaza los dedos de ambas manos, estira los brazos al frente y gira las palmas hacia afuera. Mantén diez segundos.
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3. Movilidad de muñeca. Con el codo apoyado o el brazo relajado, gira la muñeca haciendo círculos lentos, primero hacia un lado y luego hacia el otro. Haz diez círculos en cada dirección con cada mano. Este movimiento ayuda a preparar la muñeca para trazos largos y curvos.
4. Ejercicios con el lápiz o pincel. Toma el lápiz como si fueras a escribir, pero sin apretar demasiado. Haz líneas rectas verticales ocupando toda la hoja, de arriba abajo. Luego líneas horizontales, de lado a lado. Después, diagonales en ambas direcciones. Por último, curvas y círculos de distintos tamaños.
5. Trazos grandes desde el hombro. En una hoja grande o en la pizarra toma el lápiz o la tiza más atrás, no tan cerca de la punta. Dibuja óvalos grandes, usando el hombro y el codo para mover el brazo. Haz espirales, líneas largas y curvas amplias. Este tipo de trazo es clave para bocetos iniciales, composiciones grandes y pintura.
