Hoy nos acercamos a la historia desde la realidad de quienes permanecieron en el suelo chaqueño ante estos desafíos.
El contexto histórico
En 1932 se rompían las relaciones diplomáticas con Bolivia y se iniciaba la guerra. La consigna fue recuperar el territorio ocupado y defender a la patria, y las fuerzas militares paraguayas tuvieron un objetivo claro: retomar el Fortín Boquerón que había sido tomado por el ejército boliviano. El Fortín Boquerón había sido fundado por Paraguay en 1928 y, el 31 de julio de 1932, ya iniciada la guerra, fue tomado por el ejército boliviano.
Para el 9 de septiembre del mismo año se iniciaba el ataque y sitio de Boquerón para su recuperación.
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Más allá de las armas: la nobleza del ser humano en el corazón del Chaco
Durante veinte extenuantes días de asedio, el Fortín Boquerón se convirtió en un infierno de polvo y sed. Cuando finalmente llegó la rendición boliviana aquel 29 de septiembre de 1932, los campos de batalla dieron paso a uno de los episodios más conmovedores de la contienda: el encuentro humano.
Agotados y al límite de sus fuerzas, los soldados paraguayos demostraron el tradicional espíritu de nobleza y hospitalidad de nuestro pueblo. Al ver las condiciones en las que se encontraban sus pares bolivianos, muchos se desprendieron del precioso líquido de sus caramañolas. Aquellos que ya las tenían vacías, no dudaron en ofrecer galletas o carne conservada a quienes, hasta hacía unos instantes, eran sus enemigos. La compasión venció a la hostilidad.
Esa misma dignidad se trasladó a los altos mandos en el histórico apretón de manos entre Estigarribia y Marzana, y en las posteriores palabras del presidente Eusebio Ayala, quien pidió respeto absoluto para los prisioneros por la valentía demostrada en combate.
Hoy, recordar Boquerón no debe ser un signo de festejo bélico, sino un ejercicio de memoria y profunda reflexión.

La guerra es una tragedia que golpea a los ciudadanos comunes que acatan decisiones ajenas. Que la caramañola de Boquerón nos sirva como lección histórica: la verdadera grandeza de los pueblos latinoamericanos no radica en las armas que los separan, sino en los gestos de humanidad y solidaridad que los unen para construir una cultura de paz.
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I. Trivia rápida
-¿Qué factor climático fue el enemigo común en Boquerón?
a. Las inundaciones repentinas.
b. El frío polar del Chaco.
c. El calor extremo y la falta de agua.
II. ¿Verdadero o Falso? Anota V o F según la lectura.
1. ( ) El asedio y los combates para recuperar el fortín duraron exactamente veinte días.
2. ( ) Tras la rendición, el ejército paraguayo trató con hostilidad y violencia a los prisioneros.
3. ( ) El presidente Eusebio Ayala elogió públicamente la bravura y el coraje de los soldados bolivianos.
