Fuego llegó a 1000 grados celsius

El 1 de agosto de 2004, era un día cálido, con un cielo abierto sin nubes, una jornada maravillosa, pero a las 11:20 el sonar de las sirenas alertaron de un incendio dentro del supermercado Ycuá Boaños y horas después nada volvería a ser igual.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/UVKZVXUAPBGALA25GOPINQF2FI.jpg

Una explosión y luego otra, desataron la mayor tragedia de la historia del Paraguay, donde murieron 396 personas, se dejó a más de 500 personas con heridas y más de 5.000 familias fueron afectadas directamente por el siniestro.

Debido a la magnitud de la catástrofe se pidió ayuda internacional, para saber las causas reales del incendio y tratar de llegar a esclarecer el hecho. Para eso llegaron expertos de la Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives (ATF) del Departamento de Justicia de los EE.UU, quienes por largos días realizaron una tarea de recolección de datos dentro del local siniestrado.

El fuego se generó en una sección horizontal de la chimenea que estaba en la cocina del patio de comidas. Debido a que ese sector no era sometido a una limpieza se acumuló grasa y cenizas que el día en que se dio la chispa fueron combustible, para generar una bola de fuego, según informaron en su reporte los peritos de ATF.

PUBLICIDAD

El fuego se expandió rápidamente en el techo entre el cielorraso y el techo a una gran velocidad y produjo una liberación de gases calientes que superaron los mil grados celsius, según los expertos. Muchas de las víctimas nunca fueron alcanzadas por el fuego, pero ese calor los mató en el acto. Por eso se recuperaron muchos cadáveres sin signos de quemaduras graves.

En el supermercado habían demasiados productos combustibles para la venta y también en el mismo techo que estaba aislado con una espuma de poliuterano, material muy combustible. Esto hizo que haya una implosión, por eso el fuego ganó la parte de abajo del supermercado y llegó al estacionamiento donde los vehículos fueron calcinados y todos los que estaban en el lugar fallecieron.

Muchas de las víctimas que lograron salir con vida del lugar coincidieron en decir que desde el techo les “llovía” fuego. Eso era el poliuterano y otros elementos aislantes que estaban en el lugar.

Hay partes del supermercado donde no hubo fuego, pero el calor arrasó con todo. Algunas góndolas tenían mercaderías intactas, como ser el sector de las bebidas y otros.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD