Humala, amante del automovilismo, ya inauguró el “Village Dakar”, enorme campamento de 15.000 m2 al borde del Pacífico donde mecánicos y pilotos de 53 nacionalidades ponen a punto los 459 vehículos que partirán con el fin de llegar primeros a Santiago de Chile el 20 de enero.
Tanto para los peruanos como para los argentinos y chilenos la competencia ha cobrado una envergadura nacional.
La tradicional prueba París-Dakar dejó el continente africano por razones de seguridad y en su quinta edición sudamericana se ha integrado a pleno a la cultura automovilística de la región.
“En África”, dijo a la AFP el piloto francés Stéphane Peterhansel –10 veces ganador: 6 en motos y 4 en autos– “los espectadores venían por curiosidad. Aquí lo hacen por pasión”.
Al tiempo que los pilotos y mecánicos se esfuerzan por dejar sus máquinas de acuerdo a los requerimientos técnicos, miles de personas se pasean por el primer gran campamento de la prueba en la playa Magdalena.
