Cerro Porteño tuvo dos periodos largos de tiempo desde su fundación en los que no pudo ser campeón del fútbol paraguayo. El primero fue entre 1919 y 1935, que fueron 11 campeonatos en total sin poder ser el mejor.Fueron 11 porque no se disputaron varios torneos a causa de la inestabilidad del país y también por la Guerra del Chaco (1932 – 1935).
El otro periodo fue desde 1977 a 1987. Diez años que fueron tortuosos para el equipo de Barrio Obrero que venía de dominar la primera parte de la década del 70. Pero en el tiempo que no podía lograr ningún título, tuvo que ver el hexacampeonato de Olimpia del 78 al 83 y además la conquista de la Copa Libertadores por parte de su eterno rival en 1979.
El público y los dirigentes de Cerro Porteño lo único que querían era ganar el campeonato local y devolver al Ciclón a los primeros lugares. Quizás por ese afán de ser campeón, hubo varias equivocaciones y a lo máximo que llegaba Cerro Porteño era a los subcampeonatos.
Pero Magno Ferreira Falcón tomó la presidencia del club a principios de 1986. Ese año, el Ciclón quedó cerca del título que lo peleó hasta lo último de la liguilla final pero fue Sol de América el que tuvo la posibilidad de ganar su primer campeonato.
Al inicio del año 1987 llegó a Cerro Porteño el entrenador Valdir Espinosa que venía con un gran palmarés desde Brasil y con el llegaron Tarciso y Joaozinho. Cerro seguía con la base del equipo del año anterior y comenzó la lucha por el título de campeón.
Uno de los descubrimientos de Valdir Espinosa fue Félix Brítez Román, goleador de las divisiones inferiores y en vista al nivel bajo que mostraba Joaozinho se ganó la titularidad y al final fue el goleador del campeonato.
El campeonato paraguayo tenía diez clubes en primera división y se jugaban tres ruedas, las dos primeras con el mismo fixture, y para la tercera se volvía a sortear, allí los juegos eran en campos neutrales. Por eso en aquellos años se daba mucho que Cerro Porteño juegue en Para Uno y Olimpia en Barrio Obrero, claro, eran otros tiempos. Tiempos sin la violencia instalada actualmente.
Desde el inicio del torneo Cerro Porteño comenzó a marcar diferencias, la primera rueda que constaba de nueve fechas la ganó sin inconvenientes, incluso la última fecha ante Nacional, Espinosa puso el equipo paralelo y le dio un descanso a la hinchada según sus propias expresiones. Es que en aquel año, los hinchas de Cerro Porteño llenaban los estadios y el cuadro azulgrana solo jugaba en el Defensores del Chaco. Ese partido ante Nacional fue el primer partido perdido por el Ciclón.
La segunda rueda fue de nuevo de Cerro Porteño y le quedaba la tercera para coronarse campeón. El hincha ya estaba mentalizado en que ese año se daría el reencuentro con el título de campeón. Antes de iniciarse la segunda vuelta llegó el tercer refuerzo de Brasil. Y fue uno de los mejores jugadores de esa temporada, Robson Retamozo. La tercera rueda fue más complicada, en la fecha tres sufrió una derrota a manos de Guaraní. Gabriel González que en el año 1986 fue jugador azulgrana convirtió el único gol del encuentro y fue precisamente el aurinegro el que peleo hasta la última fecha por el primer lugar en la etapa. Recordemos que si Guaraní ganaba la rueda, Cerro debía jugar la liguilla.
La última fecha, aquel domingo 18 de octubre de 1987, Cerro Porteño jugaba en el Defensores ante Libertad y Guaraní en cancha de Olimpia ante el General Caballero ZC. Guaraní tenía un punto de ventaja sobre Cerro en épocas en los que los ganadores se llevaban dos puntos.
Guaraní no pudo y perdió ante el General, mientras que en el Defensores se juntaron unos 40 mil cerristas para asistir al partido y gritar campeón después de diez años.
Eran tiempos en que en el Defensores del Chaco aún estaban las populares y las plateas bajas. Cerro comenzó ganando ese partido ya que a los dos minutos, Tarciso con golpe de cabeza anotó el tanto hacia el arco del sector norte para delirio de los azulgranas. El partido terminó así, Cerro Porteño volvió a ganar la rueda y se consagró campeón después de una década de espera. Fue un largo festejo en todo el país. Cerro lograba el título con uno de los mejores equipos que se recuerden que tuvo el azulgrana.
Aquel cuadro de Valdir Espinosa jugaba con Raúl Navarro; Alcides Barreto, César Zabala, Catalino Rivarola y Justo Jacquet; Pedro Garay, José Domingo Riveros, Pedro Osvaldo García y Robson; Tarciso y Félix Brítez Román. Otros que tuvieron presencia a lo largo del campeonato fueron Mario Florentín, Gustavo Ramos, Blas Cristaldo, Francisco López, Estanislao Struway, Gustavo Sotelo, Joaozinho, entre otros.
Además en ese año, Cerro Porteño ganó los tres clásicos a Olimpia. 2-0 en la primera rueda con goles de Pedro O. García y Joaozinho. 2-1 en la segunda rueda con tantos de Félix Brítez Román y Tarciso y 1-0 en la tercera rueda con gol de Pedro O. García.
Paso un cuarto de siglo de aquel campeonato. Fue la primera y la única vez que un equipo se adjudicó el título de campeón sin jugar la liguilla, que aquel año se disputó sin éxito ya que no estaba en juego el campeonato, solo se jugó para conocer al segundo ubicado. El cerrista aún tiene muy presente aquel torneo sin igual del azulgrana.
