Cuarteto de Nos: el hombre detrás de Musso

Entre rimas consonantes y melodías perfectas, en los últimos 35 años habló de sexo, humor y política como nadie lo hizo en el rock latino. En su faceta más retrospectiva, el vocalista de El Cuarteto de Nos nos presenta su aspecto más intimista.

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Quince años atrás disparaba frases como: "Hace como tres meses que no toco una mujer" (Necesito una mujer, Cortamambo) o estallaba al grito de "Pegame y decime Shirley... todo por amor" (Pegame y decime Shirley). También escribía el mejor himno al narcisismo jamás escrito en la historia: "(...) Ninguna es digna de mí / por eso no ando dejando corazones rotos / me masturbo mirando mi foto" (Me amo).

Seis años después escribía una serie de hits que catapultaron a su banda a la masividad, entre personajes que parecían inspirados en los icónicos Woody Allen, Les Luthiers y Monty Pythons. "Ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé, ya firmé, ya viajé", rapeaba, a pura verborragia, en su ya convertido clásico Ya no sé qué hacer conmigo. Al tiempo, empezó a desnudarse a través de sus canciones, en las que incluso llegó a confesar soledad. "¡Ay, qué pena ver la indiferencia ajena / ignorando mi tesoro!" (Todos pasan por mi rancho, Porfiado).

Un disco después, el vocalista y hacedor de esas letras, Roberto Musso, se afianza a esas aguas y deja el humor e ironías de lado para mostrarse esencialmente y hasta cantarle a su hija. "Y si no están mis ojos para buscar respuestas / no llora", le dice a su hija; mientras aprovecha para esbozar mensajes en clave autobiográfica: "No desees que se mueran tus enemigos / es mejor que estén vivos para verte triunfar" (Roberto).

De eso va Habla tu espejo, el álbum editado en 2014, y que el Cuarteto de Nos presentará en vivo en Asunción el 4 de abril próximo, en el local de La Maison Saint Charles (ex Palacio Quesada). En 35 años de historia, esta será la segunda vez de la popular banda uruguaya en el país. Desde Montevideo, Uruguay, el mismo Musso nos habla (sin rimas).

-Llama la atención que, con tantos años de vigencia, este sea recién el segundo concierto en Paraguay...

-Sí, pero vos sabés que -saliendo un poco de acá, de Uruguay y Argentina- a muchas bandas nos cuesta bastante, sobre todo por el tema del traslado y todo eso. A veces mover a toda la banda tiene un costo muy grande, pero nosotros estamos ahora invirtiendo en la promoción, así que es un poco más sencillo de ir... pero siempre te quedan las ganas de estar más cerca también y poder ir más asiduamente. De Montevideo a Asunción son 2 horas y media de viaje, nada más.

-En aquel primer concierto (18 de junio de 2011) llenaron el Ferrocarril. ¿Qué recordás de ese show?

- Viste, como las primeras veces que siempre vamos a un lugar al que no habíamos ido antes con el Cuarteto... Fue una sorpresa súper agradable porque siempre tenés la duda de qué convocatoria podés llegar a tener,y cómo reacciona el público. Y se dieron las dos cosas: estaba repleto de gente y además arrancamos el show con toda la gente coreando todas las canciones hasta el final del show. Fue una sorpresa gratísima, la verdad. Quedamos con muchísimas ganas de volver. Por suerte, ahora se efectivizó el regreso.

-En esta ocasión llegan con la nueva propuesta de "Habla tu espejo", algo diferente de lo que veíamos escuchando. ¿Buscaban el quiebre musical que lograron?

-Teníamos la idea de hacer un disco que tuviera canciones de un tenor un poco distinto a lo que se venía haciendo en los últimos tres discos y, sobre todo, siempre digo, no es por decir 'vamos a seguir siempre por este camino', sobre todo ahora que las bandas -prácticamente todas- vivimos de los shows en vivo. La idea era tener un set de canciones nuevas que se complementaran, que ya tenemos y van a seguir estando en el repertorio. Y, en ese aspecto, que son un poco más emotivas o más viscerales, por decirte de una forma. Estamos viendo que se complementan muy pero muy bien en el show que estamos dando, y que le va dejando al espectador con un estado de ánimo cambiando. Entonces eso hace que enriquezca mucho al show en vivo.

-Los seguidores históricos tienden a ser más reacios a los cambios. ¿Cómo están recibiendo la devolución de los fans?

-Y eso, mirá, es muy personal de cada uno. También el Cuarteto tiene la particularidad de que acá, en Uruguay, somos una banda que venimos tocando de hace muchísimos años; entonces fijate que gente que nos empezó a escuchar ya es gente de más de 50 años de edad (Risas). ¡Mucho tiempo! Y, por suerte, hemos podido captar el interés de generaciones nuevas... hay shows que hacemos aquí, en Montevideo, donde van chicos que tienen 12 años, 15 años, 20 años... Entonces, claro, a veces es un público un poco más conservador, que no es tan adepto a los cambios. Pero el Cuarteto fue una banda que nació para cambiar, ¿viste? Vos lo vas viendo con el correr de los años, y no hay un disco parecido a otro cada tanto tiempo... es un poco la propuesta de la banda esa.

-Ese concepto también se vio en aquella primera puesta en escena en Asunción. También se ve que, entre lo burdo y humorístico, perfilaban a un lado más melódico...

-Claro, sí. Como compositor de la mayoría de las canciones, siempre me ha gustado escribir desde el momento personal en que me van pasando cosas, ¿viste? No podría escribir ahora una canción con mi cabeza de 17 años de edad! (Risas). ¡No me saldría! En ese aspecto, creo que la gente lo va tomando desde un lado muy honesto también, que la banda fuera madurando en ese aspecto, y también la sociedad. El Uruguay, el mundo y cada persona no es la misma de hace 20 años, por eso yo creo que ahí está un poco también el secreto de que el cuarteto siga siendo una banda que llama todavía la atención a gente nueva.

-Con el correr de los discos, siempre se notó cierta profundidad temática, más allá de las formas que pudieron parecer más "frívolas". Temas como Todos pasan por mi rancho...

-Sí, sí. En realidad, la esencia de la letra y de la banda ha sido inalterable, lo de tratar de decir una cosa y que llegue. A veces, la forma en la que se decía, o el formato en que se daba, podía parecer -a primera escucha- capaz un poco más frívolo. Pero acá, en Uruguay, no lo notaron porque todavía hay canciones que están muy vigentes de hace 20 años. Entonces, si ese tipo de canciones sí pueden con el tiempo, quiere decir que algo tenían de contenido. (Risas).

-En una entrevista de 2011, nos hablabas de tu obsesión con las letras. ¿Fue doloroso el proceso de este disco?

-Fue igual de largo, viste. Como te decía, me gusta ponerle mucho trabajo a las canciones porque yo creo que -en mi caso- soy incapaz de hacer una canción en un día o unas horas, porque soy muy de buscarle la vuelta, de tratar de que la letra tenga mucha riqueza, que se le pueda dar varias interpretaciones... El proceso fue muy similar, capaz que esta vez estuve mucho más tiempo de repente viendo... Como teníamos la idea de cambiar, no sabíamos para qué lado, buscando quizás más el concepto de cuál quería escribir, y fueron saliendo las canciones que yo creo que son emblemáticas, como No llora, Roberto mismo, que son más autobiográficas en cuanto a lo que es Roberto Musso.

-¿Sentís que, hoy, el Roberto 'showman' se complementa con la sinceridad del cantautor?

-Sí, sí. No llora, en particular, acá -en Uruguay-, es increíble lo que movilizó a la gente. Salgo a la calle y me paran todos, tanto mujeres como hombres. Como que despertó sensibilidades en la gente, muy fuerte.

-Los concierto del Cuarteto tienen muchísima energía. ¿Qué importancia le dan a la interacción con el público?

-Muchísima, porque -como te decía-, hoy por hoy el músico no vive de la venta de discos, ya dejó de ser esa la fuente de facturación: son los shows, entonces para nosotros -desde que empezamos con 50 personas, hasta los multitudinarios de ahora-, lo vivimos como algo más integral; que el contacto con el público sea muy fluido y también la puesta en escena. Ahora con lo que son las imágenes en el escenario, está todo muy pensado y muy trabajado.

-¿Qué pueden esperar los fans para el próximo concierto en Asunción?

-Es un show que, por lo que venimos viendo, están los mejores temas de Raro, Bipolar y Porfiado, y ahora se les suman cinco, seis temas del disco nuevo. La gente va pasando por canciones en las que se rockea muy fuerte; momentos un poco más íntimos, más de hip hop, pero en ningún momento baja la energía. Eso es lo bueno que vemos en vivo.

El Cuarteto de Nos se presentará por segunda vez en Asunción, este sábado 4 de abril, en el local de La Maison Saint Charles, ubicado en Quesada 5.126 casi Charles de Gaulle. Las entradas están disponibles a través de la Red UTS y tienen un precio de G. 135.000 (Generales) y G. 245.000 (VIP).

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