Paraguay se erigía en un gran animador

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Paraguay apareció en 1921 en la Copa América. Un año después estuvo muy cerca de ganarla por primera vez y comenzaba a constituirse en gran animador de la competencia. Seguimos repasando la historia de la Copa América.

En su segunda participación en la competencia, Paraguay estuvo a punto de lograr el título. En 1922, la Copa América se llevó a cabo en Brasil y la Albirroja llegó a igualar en puntos con el local, fueron al desempate donde nuestra selección no pudo lograr el campeonato.

Con motivo de la celebración de los cien años de su independencia, Brasil solicitó la realización de la Copa en su territorio y de nuevo fue el estadio del Fluminense, el “Laranjeiras”, la sede del evento que esta vez albergó a cinco selecciones teniendo a Paraguay como gran animador.

“Uruguay también había finalizado en el primer puesto, pero sintiéndose despojado por el árbitro en el partido ante Paraguay donde perdió por 1-0, se retiró de la competición”, asegura el libro de la Copa América de la Conmebol.

Y también por supuesto se refirió a lo que fue la actuación de la albirroja: “Paraguay volvió a constituirse en la revelación. Quedó perfilado en los sudamericanos como la sombra negra de Uruguay. A los jugadores Manuel Fleitas Solich y Gerardo Rivas, se unió el arquero Modesto Denis, quien por muchos años fuera considerado el mejor de su país”, afirma.

Paraguay comenzó el torneo empatando 1-1 con Brasil, con gol de Rivas. El segundo partido fue ante Chile. Resultado favorable de 3-0 con tantos de Julio Ramírez, Ildefonso López y Luis Fretes. Después se vino la ya mencionada victoria ante Uruguay por 1-0 con gol de Carlos Elizeche. El cuarto partido fue derrota ante Argentina por 0-2 y ese resultado hizo que Paraguay vaya al desempate ante Brasil. Un empate ante Argentina, le hubiese dado el primer título sudamericano.

En el desempate, Paraguay no pudo con Brasil y cayó derrotado por el marcador de 3-0. Brasil solo ganó dos partidos para ser campeón. Empató con Chile, Uruguay y Paraguay. Después le ganó a Argentina y en el desempate a Paraguay.

Posterior a este año 1922, la Copa América tuvo solo dos colores en varios torneos, celeste y blanco. Uruguay y Argentina se repartieron los títulos. En 1923 la sede fue Uruguay y el presidente de Nacional de Montevideo, Atilio Narancio, prometió a los jugadores que si eran campeones los llevaba a los Juegos Olímpicos de París 1924, donde Uruguay ganó el oro olímpico. “Siempre los partidos entre Uruguay y Argentina eran ubicados en la última fecha porque los del Río de la Plata habitualmente llegaban a definir por el campeonato. Paraguay se anotó otra victoria resonante ante Brasil, aunque ya no era sorpresa”, indica la Conmebol.

La albirroja jugó tres partidos, perdió dos, ante Argentina (3-4) y ante Uruguay (0-2), despidiéndose con un triunfo de 1-0 ante Brasil. Uruguay le ganó en la última fecha 2-0 a Argentina para ser campeón.

En 1924 los cambios fueron de sede y de uno de los equipos. No estuvo Brasil y si lo hizo Chile. El organizador de este torneo fue Paraguay, pero el mismo se disputó en Uruguay. “La Liga Paraguaya no contaba con un estadio adecuado y Asunción no disponía de una infraestructura hotelera siquiera mediana para alojar a las delegaciones. Sin embargo aceptó el compromiso y decidió organizarlo en Montevideo. A la experiencia de organizar, Paraguay sumó un gran rédito económico teniendo en cuenta que Uruguay venía de ganar los Juegos Olímpicos y una multitud acudió a los partidos”, cuenta el libro de la Confederación Sudamericana de Fútbol.

Como era de suponerse, el mejor fue Uruguay. La albirroja terminó en el tercer lugar después de empatar sin goles con Argentina, caer 1-3 ante Uruguay y derrotar 3-1 a Chile.

La de 1925 fue una de las que tuvo menor participación. Fue en Argentina y solo el local, Brasil y Paraguay fueron a disputar el evento. Siendo tan pocos participantes, se decide jugar a dos ruedas y Paraguay perdió sus cuatro partidos. 0-2 y 1-3 ante Argentina. 2-5 y 1-3 ante Brasil. Una de las peores actuaciones de la albirroja que venía de buenos torneos.

En la próxima entrega estaremos hablando de la primera participación de Bolivia y del gran triunfo de Paraguay ante Uruguay en 1929, un año antes que los celestes ganaran el primer campeonato del Mundo.