Ingenio narco para burlar controles en aeropuertos

Traficar drogas vía aérea es toda una odisea para los traficantes, que utilizan todo tipo de maniobras a fin de evitar que los controles antidrogas detecten la mercancía que suele ir dentro de todo tipo de objetos.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/AYG5ACIK3JHKPBIJR2I2XJBDOY.jpg

La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) montó equipos de controles con agentes especiales, perros antidrogas y escáner de última generación para poder detectar la droga que se trata de sacar del país por vía aérea.

Los narcotraficantes generalmente usan a “mulas” para llevar la droga desde Paraguay a Europa, Asia y Estados Unidos, y éstos se ingenian a fin de burlar los controles aeroportuarios.

De un tiempo a esta parte ya no envían a “mulas” con drogas adheridas a sus cuerpos, ya que son detectadas con mucha facilidad mediante los controles de escáner. También las personas que llevan drogas en sus estómagos ya no se arriesgan a viajar vía aérea.

Pero lo que sí existen son las “narcoencomiendas”. Los narcotraficantes usan todo tipo de objetos para utilizarlos como “caballos de Troya”.

Termos, portarretratos, repuestos de vehículos, partes metálicas, termos, valijas con doble fondo, cajas con alimentos, frascos de dulces, medicamentos y muchos más objetos son usados por los narcos para enviar generalmente cocaína vía aérea.

Los controles estrictos en los aeropuertos hicieron que los dueños de la droga dejaran de usar a personas para llevar sus mercaderías, ya que generalmente eran descubiertas y constituían una baja en sus organizaciones, por lo que decidieron utilizar la encomienda para hacer sus envíos.

El modus operandi es enviar una encomienda con datos de remitente y destinatario falsos y embarcarla desde Ciudad del Este. Si la droga no es descubierta, llega a destino y es retirada por un miembro de la banda.

Si la droga es requisada, los investigadores, por lo general, no pueden llegar a los traficantes, ya que las direcciones y nombres son falsos.

La ayuda que dan los perros detectores de drogas en las estaciones aéreas es muy valiosa. Los canes, instruidos desde muy pequeños, tienen un gran olfato y suelen dar con las cargas ocultas.

Los traficantes utilizan todo tipo de artimañas para evitar que el afinado olfato de los perros detecte la presencia de estupefacientes.

La droga suele ser llevada entre café, ya que el fuerte olor de este producto supera a la cocaína y suele burlar a los canes. Cuando los estupefacientes van dentro de un doble fondo de una maleta u otro objeto, se suele envolver los paquetes con papel carbónico, que disimula la carga cuando pasa por los escáners.

Las organizaciones de tráfico internacional en un tiempo utilizaron con mucha tranquilidad el aeropuerto Silvio Pettirossi, ya que los controles no eran muy estrictos y además no estaba dotado de la tecnología moderna para detectar la droga, y peor aún, sumado a esto, la corrupción.

Pero, hace un tiempo, la Senad montó una oficina en el mismo aeropuerto y ahí mismo tienen sus canes que son de mucha ayuda. Esto hizo que los traficantes tuvieran que comenzar a tener más cuidado e ingeniarse al máximo para poder hacer pasar los estupefacientes.