La importancia de la vitamina D

Tomar sol se considera una actividad veraniega de ocio; sin embargo, todos los seres vivos necesitamos de la bondad del Astro Rey para procesar la vitamina D, indispensable en la absorción del calcio en los huesos.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/3NOZSL5QX5GOHNEZ2X7GFWNUUQ.jpg

La vitamina D se absorbe a través de los alimentos y de suplementos pero principalmente del sol. La deficiencia de esta vitamina hace que no se procese de manera correcta el calcio en los huesos lo que puede provocar raquitismo. También es fundamental para el sistema inmunitario.

La doctora Silvana Martínez citó algunos beneficios que aporta la vitamina D. “Es importante para fortalecer el sistema inmunológico y también fortalece los músculos. Esto es necesario en los niños, en las embarazadas, mujeres durante la menopausia y en la tercera edad”, comentó.

PUBLICIDAD

Concretamente, el principal papel de la vitamina D lo cumple en la mineralización esquelética. Es primordial para la salud ósea, ya que se encarga de mantener un balance en la cantidad de calcio necesario para la mineralización del hueso en formación y desarrollo.

Con relación a su cooperación con el sistema inmune, se ha demostrado que una persona con buenos niveles de vitamina D es menos propensa a las infecciones y tiene menores probabilidades de desarrollar enfermedades autoinmunes.

En los niños es importante para evitar el raquitismo. Por este mismo motivo es esencial durante el periodo de gestación. Se considera que si la mujer padece una carencia de la vitamina D durante el embarazo, hay posibilidades de que el bebé sufra raquitismo o retraso de crecimiento intrauterino.

Además, las madres pueden desarrollar diabetes gestacional, vaginosis y preeclampsia a consecuencia de la falencia vitamínica.

Los adultos mayores necesitan mantener el equilibrio de vitamina D en el organismo, ya que los niveles bajos de la sustancia provoca disminución progresiva de la fuerza muscular y del rendimiento físico. También está asociado con la aparición de la diabetes, presión arterial alta, enfermedades cardiovasculares y pulmonares.

La doctora Martínez dio recomendaciones para mejorar los niveles de vitamina D en el organismo. “Dependiendo del tipo de piel se determina la cantidad de tiempo de exposición al sol que se necesita” indicó.

Las personas con piel más clara precisan menos tiempo al sol mientras que las de piel oscura, necesitan más. También depende de la estación del año y del horario en el que se tome sol.

“En verano, antes del horario de mayor incidencia del sol, las personas de piel trigueña precisan de 15 a 20 minutos de exposición. Para un piel blanca, son necesarios 15 minutos mientras que para una piel oscura 25 a 30 minutos,” expresó.

“Durante el invierno una piel blanca necesitará 20 a 25 minutos de exposición, una piel trigueña 30 minutos y para las pieles oscuras, 35 a 40 minutos”, detalló.

La especialista hizo énfasis en evitar exponerse en las horas picos y utilizar protector solar para evitar las afecciones en la piel por la sobreexposición.

Las personas que trabajan en oficinas o aquellas que están en la casa la mayor parte del día son propensas a padecer deficiencia de vitamina D, según refirió la galena.

La vitamina D en la cantidad necesaria para el organismo se puede conseguir a través de la ingestión de alimentos como la leche, quesos, yogur, yema de huevo, aguacate, cereales, pescados como el salmón, la caballa, las sardinas, el atún y los champiñones.

Al respecto, la doctora Rocío Marecos comentó que si bien con la cantidad de sol que se recibe a diario en el rostro y los brazos en un país tropical como el nuestro es suficiente para sintetizar vitamina D, si alguien presenta valores en sangre insuficientes de la vitamina es recomendable consumirla en forma de suplementos vitamínicos no así aumentar la exposición solar en horas pico, ya que esto podría aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de piel.

Sobre los suplementos vitamínicos explicó que existen preparados diarios y también concentrados para tomarlos de manera semanal, quincenal o mensual. Estos pueden combinarse a la ingesta de vitamina D con el calcio, además cada 3 - 6 meses se recomiendan análisis de sangre para controlar los niveles de vitamina D hasta que estos se regulen.

En otro punto recordó que el déficit de vitamina D repercute en el cuerpo de distintas maneras. “Los huesos se encuentran débiles y propensos a fracturas, debilidad muscular y dolor en los huesos, en niños causa raquitismo, su déficit también se ha vinculado a mayor riesgo de cáncer, presión alta, diabetes, enfermedades autoinmunes como esclerosis múltiple”, detalló.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD