Remar contra la diabetes

La diabetes en menores no es impedimento para practicar deportes una vez que sepan controlar sus niveles de azúcar y las dosis correctas de insulina según especialistas. Liz López (17), campeona nacional de remo, cuenta su experiencia con esta enfermedad.

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La temprana detección de la diabetes tipo 1 en los hijos sorprende a muchos padres y les infunde el miedo de que tengan una rutina normal o que practiquen deportes. La realidad es que si bien necesitan de un buen control y tratamiento, con un correcto asesoramiento médico pueden llegar a hacerlo y superar sus propias barreras sin inconvenientes.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad crónica, todavía sin cura pero tratable, en la que existe un alto nivel de glucosa en la sangre, motivo por el cual los pacientes deben aplicarse insulina para tratar de reducirlo.

El doctor Víctor Arias Smith, director médico de la Fundación Paraguaya de Diabetes y parte del equipo de endocrinología del Hospital de Clínicas, asegura que el temor de los padres muchas veces es por la falta de conocimiento. La libertad para realizar actividades físicas consiste básicamente en que el paciente sepa como administrar las dosis de insulina y con eso evitar el exceso de bajones de azúcar durante este proceso.

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Aprender a realizar los cálculos matemáticos con cada inyección y con cada comida es esencial, puesto que algunos necesitan más y otros menos. “Yo personalmente me dedico a eso en la Fundación; en hacer esos cálculos matemáticos para ajustar el tratamiento”, indica el médico.

Lo único que estaría contraindicado en un paciente que se administra insulina sería practicar buceo o alistarse para ser piloto de aviones comerciales, señala. Además comenta que en nuestro país los casos de niños más pequeños que fueron diagnosticados con esta afección son bebés de 6 meses de edad. “Cada vez más temprano se detecta”, puntualiza. 

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Liz López (16) es la la directora del departamento juvenil de DT1 de la Fundación Paraguaya de Diabetes, en el 2014 fue campeona de una competencia nacional de remo y en el 2015 salió vice. Tuvo que lidiar con la diabetes desde que tenía cinco años, cuando se lo diagnosticaron.

Confiesa que en su familia no sabían nada, porque no tiene ningún pariente con diabetes, entonces les costó bastante dimensionar lo que significaba el tratamiento, pero con el tiempo lograron aprender a conllevar la enfermedad.

Empezó a practicar remo a los 13 años, impulsada por sus padres, aunque al principio no le gustaba mucho, admite que ahora ya no puede dejar este deporte. Sin embargo, el deseo de practicar actividades físicas implica todo un proceso y cuidado.

El objetivo de estas inspecciones es evitar que se le baje demasiado el nivel de azúcar, puesto que ese es el objetivo de la insulina en el tratamiento de la enfermedad. Manifiesta que la diabetes no es impedimento para nada.

Liz utiliza para sus controles el FreeStyle Libre, un pequeño sensor todavía bastante novedoso en el mercado que se coloca como parche sobre la piel del brazo y escanea los niveles de glucosa sin la necesidad de pincharse, como se tiene que hacer constantemente con otros sistemas.

Control de Glucosa

La fundación organiza un campamento destinado a niños y jóvenes con diabetes en los primeros días de noviembre. Liz relata que además de la ayuda de su diabetóloga, este espacio de recreación la ayudó a aprender bastante sobre el uso de su medicamentos.

“Es un campamento en que nos divertimos y aprendemos; donde cualquier persona con diabetes se puede recordar que no es el único en el mundo, porque muchas veces los diabéticos nos sentimos así: que somos los únicos y nos aislamos. Pero ahí te das cuenta de que no estás solo en este viaje, es entonces cuando uno aprende a dejarse llevar más porque con la diabetes todo es posible”, testimonia.

Esta actividad no tiene ningún precio, porque es costeado con las actividades que realiza la organización. Las personas interesadas pueden acercarse a al Fupadi y anotarse. “Ayuda también a que los chicos aprendan a contar carbohidratos, a que sean independientes. También es para los padres que muchas veces no quieren soltar a sus hijos”, concluye.

Según el doctor Víctor Arias Smith la los síntomas de esta enfermedad son muy llamativos: produce mucha sed, a consecuencia de la alta azúcar en al sangre, las personas que lo padecen comen más porque les está faltando insulina y a pesar de eso pierden peso, orinan mucho.

“La diabetes puede presentar complicaciones, pero con los tratamientos actuales eso se ve muy poco o muy tarde, los tratamientos deben ser intensivos, eso significa reemplazar completamente la función del páncreas y con eso tenemos excelentes resultados, un paciente bien entrenado puede hacer cualquier tipo de deportes”, concluye.

 

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