El mito de Agustín Pío Barrios sigue vigente. La fascinación por el personaje y el artista que representa Mangoré sigue más que presente en la memoria cultural de la escena paraguaya. El rock no es la excepción. Entre ellos, uno de sus exponentes: el guitarrista y compositor Rolando Chaparro.
En 2011, el músico editó “Bohemio”, un disco homenaje a Mangoré en el que versionó clásicos como “La catedral”, “Danza paraguaya”, “Las abejas” y “Madrigal”. El material contó con la aprobación de sus colegas y de la prensa especializada, como ocurrió con la revista inglesa “Classical Guitar magazine”.
Este año, Chaparro regresó a los estudios “Spirit and Sound”, del barrio asunceno de Sajonia, donde trabaja en un nuevo álbum homenaje a Barrios.
-¿Por qué otro homenaje a Mangoré?
-Mangoré es inabarcable, si te ponés a pensar en todas las posibilidades que uno puede indagar y experimentar con su música, su forma de tocar, sus composiciones. ¿Por qué de nuevo? En parte porque, a partir de “Bohemio”, que fue el último disco mío y homenaje a Mangoré, quedaron como ganas de hacer más cosas, versiones distintas, quizás de obras que ya hemos tocado en ese disco.
Además que el disco tuvo una crítica excelente; en Inglaterra la revista “Classical Guitar magazine” hizo dos criticas, una que salió en agosto de 2012 y otra en enero de 2013. Dos especialistas distintos dieron una crítica alucinante al trabajo que hicimos.
Entonces dije: 'Hagamos un segundo disco para dejar un poquito más el sonido propio, una continuidad a este maravilloso músico'.
-“Bohemio” estaba compuesto por diez temas. ¿Cómo trabajás en la selección de este segundo disco?
-Como Mangoré es muy rico, tiene tantas obras, y tendríamos que seleccionar entre 10 y 15 obras para este disco. Uno se queda con ganas… Todavía no iniciamos la mezcla, vamos grabando tema por tema, entonces uno dice: “Esta obra sí, esta obra no…”, pero al final creo que uno se queda con las ganas de tocar mucho más Mangoré, de acuerdo también a la riqueza de su música.
-¿Quiénes te acompañan en este momento de la grabación?
-Estoy trabajando con unos grandiosos músicos como Cacho Montes en percusión, Luis Chaparro en batería, Luis Telechea en bajo, Sergio Cuquejo en teclados, y que trabaja también en todo lo que sea producción.
Si bien todos meten su cuchara en algún momento, la dirección musical la tengo yo, pero tengo la ventaja de que son unos músicos increíbles y que enriquecen el material absolutamente.
-Desde la preproducción, grabación, mezcla y hasta llegar al resultado final, ¿cuál es la etapa de más disfrute?
-Disfruto de todo el proceso. Gracias a Dios, tengo la bendición de tener la profesión que hago muy a gusto. Este año cumplo 26 años de carrera profesional en la música, y lo hago de una manera que estoy agradecido porque es el disfrute siempre.
Y trabajar con la obra de Mangoré es todo un disfrute: compartir todo el tiempo con mis compañeros produciendo, grabando, interpretando; todo para mí es un disfrute. Realmente es un placer tocar Mangoré y trabajar con su música.
-Después de la edición de “Bohemio”, llevaste el repertorio al vivo. ¿Cómo fue la reacción de la gente?
-La respuesta fue muy buena, obviamente hay gente por ahí más ortodoxa, como en todas las cosas, cuando de repente uno hace versiones nuevas. En ese sentido, “Bohemio” yo creo que tiene un toque de transgresión. “Madrigal” en versión de jazz, o hacer “La catedral” en 5x4 en vez de 6x8 en una parte ,y con guitarra eléctrica y batería y distorsión… Entonces ese tipo de cosas por ahí no le gusta mucho a alguna gente más ortodoxa, más clásica o conservadora, dentro de lo que es la música.
-¿Tuviste una devolución de parte de tus pares músicos?
-Sí, en general cayó muy bien el disco. Berta (Rojas) es muy amiga y me dijo que le gustó muchísimo el disco. Luz María (Bobadilla) también… Considero que tenemos caminos distintos, pero que nos dedicamos a lo mismo. Con la diferencia de que yo, por ahí, soy compositor. En el sentido de que Mangoré es un momento de mi carrera.
Lo que siempre suelo recalcar es que este será el tercer disco que hago casi exclusivamente con versiones de otros músicos… Porque en mis discos anteriores, si bien por ahí había una versión de otro autor, siempre me basé en mis composiciones.
-¿No temés quedarte apegado a la imagen de “intérprete de Barrios”?
-No creo, porque tengo 26 años de carrera, tengo muchísimas composiciones editadas, grabadas… He tocado bastante, así que yo creo que esto es una etapa, es un proceso. Interpretar al gran Mangoré es una etapa muy importante en mi carrera, pero –por lo pronto– no creo que me quede solamente en versionar obras. Son discos importantes para mí, que sentí la necesidad de grabarlos.
