Con una extensa trayectoria que se remonta a la banda Zona Púrpura, así como integrante de la banda soporte de la cantautora argentina Celeste Carballo y la formación de su propio grupo “Los Pretendientes de la Corona”, el músico y compositor argentino Ariel Leyra deslizó su talento como solista desde fines de 1993, cuando grabó su primera producción, “Sin tu amor”.
Desde allí, plasma sus sueños y emociones en cientos de canciones, muchas de ellas inmortalizadas por íconos de la música latinoamericana, entre los que –definitivamente– sobresale la cantante argentina Mercedes Sosa, considerada como la cantante más importante de la Argentina.
“Intento escribir lo que me va pasando. Lo que voy sintiendo”, dice él. “Cada día está lleno de sorpresas; a veces alegres, a veces no tanto. Mi trabajo es ese: descifrar las pequeñas cosas cotidianas, como una forma de crecimiento personal, e intentar plasmarlas en una música y en una letra. Digamos que mi intención, creo –como la de todos–, es desarrollar los sentidos lo más que pueda”, reconoce el artista, cuya discografía se completa con “Solicitada” y “Todo Cool”.
-Te grabaron artistas de la talla de Mercedes Sosa ¿Cómo recordás esa oportunidad, y haber compartido el escenario con ella?
-Es un regalo de la vida. Cuando Mercedes me llamó a mi casa no lo podía creer. Tenía 24 años. No comprendía bien si era un sueño o era realidad. Después me invitó a viajar a Chile para cantar con ella, a visitar la casa de Pablo Neruda en Santiago. Ese fue un momento que me llevo para siempre en mi alma. Cuando Mercedes estaba frente a la vitrina que contenía el título de Premio Nobel de Neruda hubo un gran silencio. Ella se conectó con él desde algún lugar… Al menos eso fue lo que yo sentí. Hubo un gran silencio.
Creo que no llegaron a conocerse; pero en ese momento entendí el poder del espíritu y del alma. Ella grabó mi canción “Por un solo gesto de amor”. Recuerdo que me dijo, en la conversación que tuvimos, que ella en sus canciones no nombraba mucho a Dios. Creo que mi canción habrá sido la excepción. Y ese gesto, un “gesto de amor” de ella, me llena de alegría. La recuerdo mucho, cada día. Es la gran madre de la música argentina.
-También trabajaste codo a codo con Fabiana Cantilo y Celeste Carballo, dos de las figuras más femeninas del rock argentino. ¿Qué rescatás de esas colaboraciones?
- A Celeste le estaré agradecido toda la vida. Ella me apadrinó; ella me guió, me enseñó. El primer show que hicimos juntos fue justamente en Paraguay. Recuerdo que toqué algunas cosas demás, que no sonaron tan bien. Fue contemplativa conmigo. Una voz única. Una compositora y autora genial; una persona excelente. Con Fabi (Cantilo) nos tratamos menos. En un cumpleaños de Tweety González, un maestro para mí, le mostramos con él la canción “Sin tu amor”, y a Fabi le encantó. Fui a verla a un teatro de San Isidro cuando estrenó la canción. Era un sueño para mí; le estaré siempre agradecido.
-Otra faceta interesante es la de actor.
-El año pasado trabajé con Nacha Guevara en teatro como actor en el musical que ella misma dirigió “Tita, una vida en tiempo de tango”, sobre la vida de Tita Merello, otra grande. Tuve la fortuna de interpretar a Hugo del Carril. Nacha me dio una gran oportunidad para mostrarme como actor. Las críticas especializadas me halagaron. Digamos que le dediqué todo al año a este proyecto, y tuve que postergar la grabación de mi nuevo disco, que retomé este año.
-Con tres discos editados, ¿qué estás preparando para el nuevo álbum?
-Estoy inmensamente feliz con cómo va quedando. Feliz de las canciones que elegí y de los músicos que tocaron. “La transportadora de caudales”, una de las canciones, resume un poco la temática del disco. La canción habla de un hombre que tiene una transportadora de caudales, pero no la utiliza para llevar dinero sino sueños. “Tengo una transportadora de caudales, donde cargo sueños y después los reparto entrado el amanecer. En mi Singer tejo sueños todo el día, la semana pasada me quedé sin sueños en stock, tendré que trabajar más duro”.
Creo que recuperar los sueños es la gran temática de hoy en la humanidad: no postergar, hacerlo hoy. Mañana podemos estar o no, y puede ser tarde. No dramatizar, sino avanzar consciente de que los sueños son el gran motor de nuestras vidas. Ir en esa dirección, pienso yo, nos hará más humanos, más reales, más alegres y más felices. De eso habla el disco, de los sueños.
-¿Cómo son tus presentaciones en vivo? ¿Con qué se puede encontrar el público en tu show en Asunción?
-Con canciones y monólogos. Con alegría, risas… el clima es algo inesperado. Uno arma una lista de canciones, pero el público tiene la última palabra. El público es parte activa del concierto. Intentaré darles emoción y, entre todos, lograr el clima de celebración que tienen los buenos conciertos, las buenas obras de teatro. Más en estas fechas navideñas y de fin de año, donde la reflexión gana nuestras almas. Que vengan a pasar un momento de alegría y emoción.
Ariel Leyra se presentará este miércoles 12 de diciembre, a las 22:30,, en Rockero (Manuel Domínguez c/ EE.UU.). Las entradas para el concierto tienen un costo de G. 20.000 (mujeres), G. 30.000 (hombres) y G. 40.000 (parejas).
