"Conozco insultos divertidos"

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A dos años de su retiro definitivo de los escenarios como bailarín, el argentino Julio Bocca (38) ya no le teme al fracaso. No es para menos, de ser un chico de barrio al que apenas le alcanzaba para un sandwich y una gaseosa, ahora dirige su propia compañía, ganó fama y mucho dinero. Después del ballet se imagina llevando una vida tranquila y una vida de actor.