El montaje acompaña a Flores desde su infancia en la Chacarita hasta los años de exilio en Buenos Aires, atravesando episodios marcados por las guerras, las tensiones políticas y la búsqueda de una voz propia para la música paraguaya.
En ese recorrido aparecen figuras fundamentales como el poeta Manuel Ortiz Guerrero, su compañero creativo en obras como India; Dalmacia Sanabria, Carlos Abente y otros artistas e intelectuales que participaron en el nacimiento de una nueva corriente musical.
Lejos de plantear una biografía convencional, la puesta propone una reflexión sobre la amistad, la creación artística y el papel de la cultura como espacio de memoria, identidad y resistencia, reivindicando la vigencia de la guarania en el Paraguay contemporáneo.
La obra se presentará los días miércoles 22 y jueves 23, a las 20:30, en el Teatro de las Américas del CCPA (José Berges 297 e/ EE.UU. y Brasil). Las entradas tienen un costo de G. 50.000 y las reservas o consultas pueden realizarse al WhatsApp (0982) 434-150.

José Asunción Flores y la dimensión humana de la guarania
Para Nelson de Santaní, el principal desafío fue apartarse de la imagen solemne del personaje histórico y acercarse a la persona detrás del compositor. “No quería hacer una obra sobre un prócer inmóvil ni sobre una figura de bronce. Me interesaba descubrir al ser humano que había detrás del creador de la guarania: al niño inquieto de la Chacarita, al joven que buscaba desesperadamente una identidad para la música paraguaya, al hombre que amó, sufrió, fue perseguido, conoció el exilio y nunca dejó de creer en su pueblo”, expresó.
El director considera que muchas veces la figura de Flores queda reducida a sus composiciones, dejando de lado las circunstancias personales que hicieron posible su creación artística. “Creo que muchas veces recordamos a Flores solo por sus canciones, pero olvidamos el enorme costo humano que hubo detrás de esa creación. Hoy, cuando vivimos tiempos donde la memoria parece desvanecerse con facilidad, volver a su historia es también preguntarnos qué estamos haciendo nosotros con el legado que él nos dejó. Esa fue la motivación principal de esta obra”, afirmó.
En ese sentido, explicó que el espectáculo busca presentar la guarania como una expresión que trasciende lo musical para convertirse en un reflejo de la historia colectiva del país.

Guarania como identidad y memoria colectiva
Santaní señaló que uno de sus mayores deseos es que el público redescubra el significado cultural de la guarania. “Me gustaría que el público salga del teatro entendiendo que la guarania no es solamente un género musical. Es una manera de sentir el Paraguay. En ella están nuestra historia, nuestras pérdidas, nuestras alegrías, nuestras contradicciones y nuestra esperanza”, sostuvo.
Asimismo, destacó que el reconocimiento de la guarania como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco representa un motivo de orgullo, pero también un compromiso con su preservación. “El patrimonio no vive porque esté escrito en un documento; vive cuando una sociedad lo conoce, lo interpreta y lo hace suyo. Si Guarania logra que alguien vuelva a escuchar una canción de Flores con otros oídos, o que un joven descubra por primera vez quién fue él, entonces la obra ya habrá cumplido una parte de su misión", manifestó.

Nelson de Santaní y el desafío de llevar la historia al teatro
Para construir ese relato, el dramaturgo realizó una extensa investigación basada en libros de Antonio Pecci, documentos históricos y diversos testimonios. Sin embargo, aclara que el objetivo nunca fue realizar una lección de historia, sino convertir esos hechos en una experiencia teatral.
“El mayor desafío fue ser profundamente respetuoso con la historia sin convertir la obra en una clase de historia. Hice una investigación muy extensa a partir de los libros de Antonio Pecci, documentos y testimonios, pero desde el principio tuve claro que el teatro necesita emoción, conflicto y vida”, explicó.
Por ello, eligió construir la narración desde la intimidad del protagonista, combinando hechos documentados con recursos propios del lenguaje escénico. “Hay hechos rigurosamente documentados, pero también hay recursos teatrales que permiten acercarnos a su mundo interior, a sus dudas, a sus silencios y a sus sueños. Mi intención nunca fue idealizarlo, sino mostrar que detrás de una de las mayores creaciones culturales del Paraguay hubo un hombre que luchó, se equivocó, tuvo miedo y siguió adelante. Creo que ahí es donde el público puede encontrarse verdaderamente con José Asunción Flores”, concluyó.
El estreno de “Guarania” busca así recuperar la memoria de uno de los acontecimientos culturales más significativos del país y acercar a nuevas generaciones la historia del hombre que dio voz, a través de la música, a los sentimientos de todo un pueblo.
