Línea privada

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Nuestro compañero Pedro Gómez Silgueira estuvo en Japón y viene escribiendo una serie de notas con las impresiones que recogió en aquel país. Días atrás publicaba una fotografía de decenas de bicicletas estacionadas y decía que "nadie las encadena porque nadie las roba". Más de un compatriota se quedó con la boca abierta. ¡Qué pueblo más honrado! Lo que hay que agregar es que nadie las roba porque no hay tampoco, ningún "ciudadano honesto" que las compra. Esta es la otra cara de la moneda que muchas veces nos cuesta ver.