Milo J llegó por segunda vez a Paraguay y, en esta ocasión, lo hizo con un álbum que ha marcado un antes y un después en su carrera: “La vida era más corta”. Con tan solo 19 años, este artista oriundo del municipio bonaerense de Morón, ha logrado llamar la atención no solo con sus letras, sino también por fusionar el trap y el hip hop con chacarera, zamba, chamamé, bolero y más.
El Puerto de Asunción fue el escenario de esta presentación que reunió a un público de distintas edades, pero entre ellos muchos niños que posiblemente disfrutaron de su primer concierto. Y fue increíble verlos disfrutar por igual de las rimas de un rap y del ritmo de una chacarera.
La frase “cantemos con el corazón” apareció al inicio del show, en el que el sonido del bombo legüero y la voz grave de Milo J pusieron al público a corear intensamente “Bajo De La Piel”, un tema con la base rítmica de una chacarera.
“Disculpen la tardanza”, expresó el cantante en medio de la euforia del público, dando paso a “Solifican12″, mientras un cuchillo de utilería aparecía como clavado en su espalda. “Los quiero saltando Asunción”, exclamó el cantante, para seguir con el trap “3 PECADOS DESPUES...” y “Retirada”.

La frase “Demasiado joven para estar triste” apareció luego en las pantallas y marcó el inicio de “BUEN DIA PORTACIÓN DE ROSTRO”, una canción a ritmo de trap en la que reflexiona sobre su origen humilde y su exitoso presente.
“Tus vueltas” llegó con un aire de corrido mexicano, pero luego la zamba fue tomando protagonismo con “Carencia de cordura”. El cantante, que estuvo acompañado en escena por siete músicos, abrió luego un segmento instrumental pidiendo “un poco de argentinidad”.
Así su baterista y percusionista comenzaron un duelo de bombos legüeros, que luego fue incorporando el bongo, cajón y otros instrumentos.
La voz de Soledad Pastorutti se hizo presente en los altavoces con la enérgica chacarera “Lucía”, que puso a bailar a todo el público y que culminó con un notable solo de teclado.

Un sample de “Giros”, la reconocida canción de Fito Páez, marcó el inicio de “Ama De Mi Sol”, una canción con la cadencia del bossa nova; seguida por la chacarera “MmmM”, que contó con un notable solo de violín.
El trap volvió a hacerse presente con canciones como “No soy eterno”, “A vos”, “PARAISO (daña)” y “DAÑA (ELVIRA)”, que pusieron a cantar y a bailar al público; para luego volver al folclore con “Radamel”.
“Ya saben cómo funciona esto”, exclamó Milo J, tras cambiar de vestuario y colocarse la camiseta del Club Deportivo Morón. Esta frase desencadenó la euforia del público que comenzó a corear “Niño”, uno de los grandes éxitos de su último álbum y que también fue parte de su reciente Tiny Desk.
“Llora Llora”, con aires de bossa nova; y la rumbera “Gil” siguieron en el repertorio. Así también llegó “Recordé”, con ritmo de samba y “Cuestiones”, otra canción en la que también recurre a la cadencia del bossa.

El charango tomó protagonismo y con un ritmo de carnavalito llegó “Cuando El Agua Hirviendo”, que puso bailar a las alrededor de 10.000 almas presentes en el concierto.
El trap volvió al ruedo con “OLIMPO”, mientras que el corrido mexicano se hizo presente en “UNA BALA”, una canción que habla de una fallida historia de amor. Con la bandera paraguaya en el pedestal del micrófono, Milo J siguió entregando canciones como la rapera “Penas de antaño”.
“Gracias chicos ¿la estamos pasando bien? ¿estamos todos bien?“, preguntó el cantante, en una de las pocas interacciones que tuvo con la audiencia. Mientras tanto, el público le respondió con un eufórico ”rohayhu, rohayhu".
Con ritmo de zamba llegó “La vida era más corta”, para luego dar paso a la voces de Cuti y Roberto Carabajal en “El invisible”, una canción que ofrece una dura crítica hacia el aprovechamiento de los políticos y las diferencias de clase.

Uno de los momentos más emotivos de la noche se tuvo con “Luciérnagas”, con Milo J invitando a encender las linternas y recordar a los que ya no están, con esta canción que grabó junto al cubano Silvio Rodríguez.
La emoción siguió a flor de piel con la voz de Mercedes Sosa resonando en los parlantes, mientras Milo J se unía en dúo para cantar “Jangadero” junto al paisaje del río Paraguay.
“Vamos a subirnos un poco Lauti”, expresó el cantante, en referencia a su director musical Lautaro Fernández. Elevando la energía, Milo J volvió al trap con “Fruto”, una de las canciones que grabó junto a Bizarrap.
“Rara vez” también llegó sobre el cierre del show, que se extendió por casi dos horas, así como la enérgica “Hoy me voy al sol”. El final llegó con “NO HAGO TRAP”, a la que sumó un “rohayhu, rohayhu,” entre las frases.
A modo de despedida, Milo J agradeció al público señalando que si bien no fue su primera vez en nuestro país, fue su primer show en solitario. “Y lo hicieron ustedes. Los amo hoy y siempre”, exclamó.
Hip hop en guaraní con Tekoveté
La apertura del show estuvo a cargo del rapero paraguayo Tekoveté, quien tampoco se quedó atrás poniendo al público a agitar los brazos con su hip hop en guaraní.
El artista también ofreció una atractiva fusión entre el rap y la música folclórica paraguaya, sumando en el escenario al arpista Gabriel Sasanuma y la flautista Aurora Pinazzo, además del DJ ManiatiC.
